Ganaderos anhelan que el 2025 sea una ventana de oportunidades para recuperar poco a poco el hato
De acuerdo con datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), la faena acumulada de bovinos en frigoríficos totalizó 2.213.203 cabezas de ganado durante 2024, marcando así un récord en los últimos cinco años, con crecimiento del 9,5% con relación al año anterior, cuando se habían registrado 2.021.261 cabezas de ganado faenadas.
En cuanto al hato ganadero disponible, se observó nuevamente una merma en 2024, cerrando el año en 13.470.055 bovinos, levemente menor de lo que fue el 2023 donde se cerró con 13.486.617 cabezas de ganado. Mario Apodaca manifestó al respecto que el sector ganadero debe enfrentar las dificultades climáticas como uno de los factores centrales para mejorar el nivel de crecimiento de las cabezas de ganado.
"La ARP siempre está apoyando al ganadero, con estrategias para sobrevivir en el rubro ante la sequía. Ante esto, se pueden mejorar los reservorios de agua y la recolección, para lograr un leve cambio, pero en cuanto al pasto y el forraje resulta más complicado por la falta de un sistema de riego mecanizado o artificial", manifestó.
Observó así que, entre diversas variables, la reducción del hato ganadero encuentra sus causas en la sequía y en el propio desarrollo incipiente del sector en la región Oriental. Por ello, la ganadería se sigue concentrando mayormente en la región Occidental, donde deben hacer frente a la falta de lluvias y los reservorios de agua casi secos.

El Vicepresidente de la ARP destacó otras alternativas que puedan permitir al ganadero su recuperación paulatina, como es el apoyo gestionado desde el Banco Central del Paraguay (BCP). La banca matriz dio a conocer una normativa a través de la cual brindarán mayor consideración en tiempo a quienes se hayan endeudado en entidades bancarias, para gestionar su trabajo en el campo.
"Frente a las temporadas de sequía, los ganaderos deben pensar en dónde trasladar a su ganado, como el Bajo Chaco donde los problemas climáticos son menores o el sur de la Región Oriental con sus campos naturales. No obstante, el espacio es insuficiente, por lo cual muchos ganaderos recurren a la venta de sus vacas, lo cual a su vez termina afectando en la natalidad de los terneros", lamentó.
Remarcó que resulta complicado no desarrollar estos procesos, debido a que si la vaca no es vendida, se genera una alta mortandad. En este caso, con el envío a los frigoríficos para el posterior faenamiento, el ganadero trata de reinvertir ese ingreso en su futuro ganado.
Por otra parte, Apodaca indicó que se está desarrollando de manera habitual la vacunación antiaftosa y antibrucelica, para seguir garantizando el factor sanitario del sector. Esto sin mencionar el trabajo para la incorporación del sistema de identificación animal, para asegurar una mayor trazabilidad dentro de la ganadería.