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(Créditos: Catherine Ivill / Getty Images)

Efecto Mundial: la FIFA se lleva US$ 9.000 millones y EE.UU. se queda sin el "boom" turístico esperado

Suzanne Rowan Kelleher

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El Mundial prometía un fuerte impulso para la economía estadounidense, pero las primeras cifras muestran una llegada de turistas menor a la esperada.

17 Julio de 2026 07.25

A falta de apenas cuatro partidos para que termine el Mundial, parece cada vez menos probable que una llegada masiva de turistas internacionales impulse una época dorada para la economía estadounidense, según señalaron economistas deportivos consultados por Forbes.

Durante la fase de grupos de la Copa del Mundo, que se disputó del 11 al 27 de junio, las llegadas internacionales a Estados Unidos permanecieron casi sin cambios en junio, con una suba interanual del 0,2 %, según datos de la Oficina Nacional de Viajes y Turismo (NTTO) del Departamento de Comercio norteamericano.

De acuerdo con la NTTO, las llegadas desde Europa (-1,2 %) y Asia (-5,6 %), las dos regiones que concentran de forma habitual la mayor cantidad de visitantes internacionales, cayeron en junio frente al mismo mes del año anterior. En cambio, aumentaron desde regiones con menor volumen, como África (+13,8 %) y Sudamérica (+4,7 %).

Según CoStar, la empresa de análisis y evaluación comparativa del sector, los hoteles de las ciudades que recibieron partidos del Mundial aumentaron las tarifas de las habitaciones, aunque no registraron una suba de la ocupación ni de la demanda. Un análisis de la FIFA estimó que la Copa del Mundo inyectaría US$ 30.500 millones en la economía estadounidense, aunque el cálculo contempló una llegada masiva de hinchas internacionales, que gastan mucho más por persona que quienes viven en Estados Unidos.

Por su parte, un análisis de Bloomberg Intelligence indicó que la FIFA prevé recaudar US$ 9.000 millones en ingresos.

Los negocios globales que deja la FIFA World Cup 2026.
Se estima que la FIFA recaudará casi US$ 10 mil millones gracias al Mundial (Créditos: ilustración creada con IA).

Los debates sobre el impacto económico del deporte "siguen un patrón muy similar, y casi siempre se utilizan para justificar la transferencia de gasto público en beneficio de entidades privadas", declaró a Forbes Michael Edwards, profesor de gestión deportiva en la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Llegaron menos hinchas internacionales de los prometidos

Nadie duda de que Estados Unidos obtendrá algún beneficio por ser sede del Mundial, pero el potencial económico ahora parece mucho menor que el proyectado por la FIFA. "La FIFA está jugando a las relaciones públicas con todas estas cifras", afirmó a Forbes Andrew Zimbalist, profesor emérito de Economía en Smith College. "Nunca fue razonable que hubiera una ganancia de US$ 30.500 millones para la economía estadounidense", agregó.

Parte de la propuesta de la FIFA a las ciudades sede incluyó la promesa de recibir multitudes masivas, con una distribución equitativa entre visitantes nacionales e internacionales, según explicaron a Forbes funcionarios de los comités organizadores de tres sedes. Los destinos valoran a los turistas extranjeros porque permanecen más tiempo y gastan más que los nacionales, aunque Estados Unidos atraviesa dificultades para atraerlos.

Como señaló Geoff Freeman, CEO de la Asociación de Viajes de Estados Unidos, durante la Cumbre de Inversión Hotelera de las Américas de 2026, celebrada en enero, Estados Unidos fue "la única gran nación del mundo que experimentó una disminución en los viajes" en 2025. Esto se debe a "la repulsión generalizada contra los aranceles de Trump y su política internacional. No es una declaración partidista. Es simplemente una realidad", aseguró Zimbalist a Forbes.

Dado que los datos de la NTTO no reflejaron una llegada significativa de visitantes internacionales en junio, "es difícil analizar los datos absolutos y llegar a la conclusión de que este torneo fue un gran impulso para el turismo internacional", afirmó a Forbes Jan Freitag, director nacional de análisis del mercado hotelero en CoStar.

Copa Mundial 2026. Fuente: FIFA
Muchos turistas que viajan a Estados Unidos por el Mundial no irían al país norteamericano si no fuera por el evento deportivo (Fuente: FIFA).

Según expertos en turismo deportivo, el beneficio económico de organizar un gran evento muchas veces no se concreta. Parte de la responsabilidad recae en los líderes locales, que se dejan seducir por la posibilidad de albergar competencias de gran magnitud. "Hemos dejado atrás el sistema de bonos, donde los ciudadanos votan si quieren gastar sus impuestos en un estadio", declaró Edwards a Forbes. "Ahora los políticos toman esa decisión a puerta cerrada y luego tienen que convencer a sus electores. El impacto económico depende de cómo lo hagan", agregó.

Las proyecciones suelen resultar demasiado optimistas porque no contemplan los aspectos negativos. "Lo que sucede con estos eventos es que atraen a aficionados al deporte —en este caso, al fútbol— que de otro modo no estarían acá, pero también hay muchos turistas que deciden no venir porque el Mundial genera mucha congestión, precios más altos y mayores problemas de seguridad", explicó Zimbalist. Los estadios y las calles de la ciudad cubiertos con los colores nacionales representan un gran espectáculo televisivo, "pero una de las principales conclusiones para mis alumnos es que la visibilidad no equivale al impacto económico", afirmó Edwards.

¿Cuánto dinero aportaron las ciudades sede del Mundial?

"El modelo de la FIFA es que la FIFA obtiene los ingresos y las ciudades anfitrionas asumen los costos y los riesgos", explicó Edwards. Cada una de las 16 ciudades sede de la Copa del Mundo en Norteamérica, 11 en Estados Unidos, tres en México y dos en Canadá, debió invertir entre US$ 100 millones y US$ 200 millones en infraestructura, transporte y seguridad, según un análisis de la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Sin embargo, ese desembolso fue apenas el comienzo.

La FIFA también les exigió a las ciudades sede que la eximieran de impuestos municipales y que solicitaran exenciones de los tributos estatales aplicables cuando fuera posible, tal como estableció el contrato de Kansas City. En los casos en que la exención no estaba permitida por ley, las ciudades muchas veces aceptaron reembolsar o indemnizar a la FIFA por esos costos tributarios. Tres estados, Florida, Georgia y Missouri, resignaron al menos US$ 57,8 millones en ingresos fiscales estatales y locales para recibir partidos de la Copa del Mundo, según informó The New York Times el mes pasado.

Ciudades candidatas a ser sede del Mundial que decidieron retirarse

Algunas ciudades estadounidenses consideraron que el costo de recibir partidos de la Copa del Mundo era demasiado alto. Chicago retiró su candidatura en 2018, después de que el entonces alcalde Rahm Emanuel concluyera que la FIFA no podía garantizar la protección necesaria para evitar que los contribuyentes locales asumieran responsabilidades financieras, según informó el Chicago Sun-Times. Las Vegas también evaluó presentar una propuesta, pero encontró un obstáculo logístico imposible de resolver.

Las Vegas desistió de ser uno de las ciudades sedes de la Copa del Mundo (Crédito: Wikimedia Commons)
Las Vegas desistió de ser uno de las ciudades sedes de la Copa del Mundo (Crédito: Wikimedia Commons)

"La principal razón por la que no tenemos la Copa Mundial en Las Vegas es que el campo de juego para los partidos de la Copa Mundial no cabe dentro del Allegiant Stadium", explicó a Forbes Steve Hill, CEO de la Autoridad de Convenciones y Visitantes de Las Vegas. En cambio, la "ciudad del pecado" decidió organizar 10.000 fiestas para que los fanáticos vieran los partidos durante el torneo. Otras ciudades estadounidenses, como Winston-Salem, en Carolina del Norte, y Nashville y Chattanooga, en Tennessee, se transformaron en bunkers para las selecciones nacionales, una alternativa que les permitió brindarles a los fanáticos una experiencia diferente.

Si finalmente llega una gran cantidad de turistas internacionales para el Mundial en julio, el antecedente histórico indica que el entusiasmo aumenta cuando el torneo entra en la fase eliminatoria, que comenzó el 28 de junio. "Tampoco sabemos si las personas que vienen en julio son realmente las que la FIFA quería desde el principio", dijo Freitag a Forbes, en referencia a los hinchas internacionales de alto poder adquisitivo que podían pagar los exorbitantes precios de las entradas de la FIFA. "¿Es posible que estemos sustituyendo a un viajero internacional promedio de 2025 por un viajero internacional de alto poder adquisitivo este año? No lo sabemos", agregó.

*Este artículo fue publicado originalmente en Forbes.com.

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