Mercado laboral en Paraguay: la fuerza de trabajo crece sostenidamente y las empresas buscan más capacitación en habilidades blandas
Según la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística, la fuerza de trabajo aumentó 0,5 puntos en el primer trimestre del 2026, con relación al mismo período del 2025. Actualmente, la muestra abarca 5000 hogares examinados de forma continua, lo que proporciona una sólida base para evaluar el bienestar de nuestra población local. Bajo los criterios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo, se evalúa a los ciudadanos de 15 años y más.
“Se denomina fuerza de trabajo a la población que en el momento de la entrevista estuvieron haciendo alguna actividad laboral por lo menos una hora”, conceptualizó Norma Medica, directora general de Producción Técnica del Instituto Nacional de Estadística.
Además, los resultados recientes exponen una evolución favorable en el volumen global de trabajadores en el país. “El 72,4% de nuestra población está dentro de una fuerza de trabajo, que crece sostenidamente porque el año pasado teníamos una población de 70,8%”, añadió la especialista. Este incremento representa la incorporación neta de aproximadamente 115.000 personas al dinámico circuito productivo del país.
Al desagregar los datos estadísticos oficiales por género, se detecta un fenómeno social sin precedentes: “Las mujeres son las que están haciendo el gran cambio de la fuerza de trabajo en Paraguay”, apuntó Medina. Su tasa de participación específica ascendió marcadamente del 59.2% al 61.9%, en consolidación de un avance que resulta estadísticamente significativo dentro de las mediciones del organismo estatal de nuestro territorio.

Por otra parte, la tasa de ocupación general reflejó una trayectoria ascendente, que transita del 66.9% en 2025 al 68.6% en 2026. Nuevamente, la inserción de las mujeres impulsó la métrica, con una escala del 55.1% al 58.1%. Este progreso ocupacional femenino convalida la tendencia de crecimiento estructural y descarta variaciones azarosas derivadas de posibles sesgos en el muestreo técnico de la encuesta.
Por su parte, el desempleo abierto se situó en 5.3%, lo cual afecta a 177.000 personas. Aunque hubo una leve reducción interanual no significativa, la tasa femenina bajó del 6.8% al 6.2%. Al sumar desocupados y subocupados, la subutilización de mano de obra golpea a 309.000 habitantes.
“El incremento de la fuerza de trabajo se dio en todos los sectores, pero en gran medida las industrias manufactureras fueron las responsables de este crecimiento”.
A largo plazo, Paraguay consolida la reducción del sector primario agrícola y una expansión veloz del sector servicios. Paralelamente, decrece el autoempleo frente a un sólido aumento del empleo asalariado privado. No obstante, persiste la alta informalidad laboral, concentrada drásticamente en las microempresas, mientras que las corporaciones de mayor envergadura registran indicadores de formalización sustancialmente mejores en el país.
Para entender los desajustes de la oferta, resulta crucial analizar la Encuesta de Demanda Laboral de 2024. “El 69,2% de las empresas dijo que la principal dificultad para contratar es la capacitación laboral”, indicó Medina. Asimismo, el 59% mencionó la falta de experiencia previa y el 43.4% apuntó a condiciones laborales poco atractivas del mercado nacional.
Por otra parte, las carencias en habilidades blandas fueron reportadas por el 58.3% de los gerentes comerciales. “En la industria, 94,5% dijeron que necesitan capacitar a su personal en habilidades blandas”, recalcó la profesional. Adicionalmente, el 91.3% de este sector secundario exige un claro fortalecimiento enfocado en la instrucción técnica de sus operarios y colaboradores comerciales del país.