Los cultivos paraguayos comienzan a mirar con mayor atención a Oriente Medio y el Sudeste Asiático como destinos estratégicos para diversificar sus exportaciones y reducir la dependencia de los mercados tradicionales. La reciente visita de una delegación de Emiratos Árabes Unidos (EAU) a Paraguay abrió una nueva instancia de diálogo con el sector agrícola, en un contexto en el que los exportadores insisten en la necesidad de ampliar las opciones comerciales para que sea la competitividad la que determine el destino de los granos.
Representantes de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) destacaron una reunión mantenida con inversionistas emiratíes, quienes mostraron su interés en productos como soja, alfalfa, maíz, arroz y leche en polvo. Para el Director Ejecutivo de Capeco, Hugo Pastore, el encuentro respondió de manera directa a la estrategia priorizada por la institución en su búsqueda por multiplicar los mercados disponibles para las producciones nacionales y así evitar una concentración excesiva de las ventas externas.
De concretarse la apertura de EAU para los cultivos paraguayos, se observaría un mercado enorme para las producciones nacionales. De acuerdo con los últimos datos al 2023, expuestos por el estudio del Viceministerio de Economía de Paraguay, la población de EAU supera los 10 millones de habitantes, con una densidad de población de 116 habitantes por kilómetro cuadrado y un crecimiento poblacional del 0,60% anual.

De este modo, la proyección para Paraguay con un mercado tan masivo como el emiratí podría representar la apertura a una diversificación en sus productos comercializados en el exterior. No obstante, Pastore fue claro al expresar que las conversaciones para habilitar determinados mercados para los productos nacionales consisten en procesos trabajados de manera extensa; así, aparte de EAU, también avanzan charlas con la República de China (Taiwán), poniendo así el foco en el Sudeste Asiático y el Oriente Medio.
"Desde el sector siempre sostenemos que lo más importante es tener la mayor cantidad posible de mercados abiertos y que luego sea el propio mercado el que defina cuál es el destino más conveniente. Depender de un solo comprador nos vuelve vulnerables, aunque hoy sea el que ofrece las mejores condiciones comerciales", expresó Pastore.
La expansión de los cultivos nacionales
Actualmente, Argentina concentra buena parte de las compras de soja paraguaya debido a las ventajas comerciales que ofrece. Sin embargo, Pastore advirtió que esa realidad no debe impedir la búsqueda de nuevos destinos, especialmente considerando que Paraguay no mantiene relaciones comerciales con China, principal importador mundial del grano.

En ese escenario, los contactos con Emiratos Árabes Unidos representan un primer paso. Según explicó, durante la reunión se presentó el potencial productivo del país, el funcionamiento de la cadena logística y las condiciones de abastecimiento, aunque aclaró que cualquier operación dependerá de la demanda y de la competitividad de los precios frente a otros proveedores.
La soja continúa siendo el cultivo con mayor potencial para expandirse internacionalmente, seguida por el maíz y el arroz. En el caso del trigo, una parte importante de la producción abastece primero al mercado interno, mientras que otros productos como el sésamo y la chía, aunque de menor escala, también encuentran oportunidades en nichos específicos de exportación.
A criterio del Director Ejecutivo de Capeco, la mayor oportunidad se encuentra en aquellos países que cuentan con grandes poblaciones, elevada demanda de alimentos y escasa disponibilidad de tierras agrícolas. Bajo esa lógica, Oriente Medio y, especialmente, el Sudeste Asiático aparecen como regiones prioritarias para la expansión internacional de los cultivos paraguayos, en una estrategia que apunta a fortalecer la presencia del país en mercados con creciente necesidad de importar alimentos.