El nuevo desafío empresarial: convertirse en una organización elegible para atraer talento
La competencia por atraer ejecutivos de alto nivel dejó de centrarse exclusivamente en la remuneración o en el prestigio de una marca. Hoy, las organizaciones enfrentan un nuevo desafío: demostrar que cuentan con las condiciones necesarias para que los mejores talentos quieran formar parte de ellas.
Ese fue el principal eje de la presentación de Leticia Cacavelos, Gerente General de WHO, durante el Brands Employee Summit de Forbes Paraguay, donde sostuvo que el mercado laboral atraviesa un cambio de paradigma que obliga a las empresas a mirar primero hacia adentro antes de salir a contratar.
Según explicó, la construcción de una marca empleadora sólida ya no depende únicamente del posicionamiento comercial de una compañía, sino de la coherencia entre el discurso institucional y la experiencia que viven quienes trabajan dentro de la organización. En ese contexto, los ejecutivos evalúan aspectos que hace algunos años ocupaban un lugar secundario, como el gobierno corporativo, la autonomía para tomar decisiones, la cultura organizacional, el propósito y la visión de largo plazo.
“Cuando hablamos con ejecutivos de primera línea, la conversación ya no empieza por cuánto van a cobrar. Hoy quieren saber si realmente podrán hacer aquello que la empresa les promete, cuál es el propósito del proyecto, qué capacidad de decisión tendrán y si la cultura que perciben es coherente con el discurso que recibe el candidato”, expresó.
Cacavelos señaló así que el proceso de selección también cambió desde la perspectiva de las consultoras especializadas. Si bien las competencias técnicas continúan siendo relevantes, cada vez cobran mayor peso las habilidades blandas y la compatibilidad entre el momento profesional del candidato y la realidad de la organización.

Además, advirtió que la contratación no representa el cierre del proceso, sino el inicio de una etapa de acompañamiento donde la empresa también debe prepararse para que ese profesional pueda desarrollar todo su potencial.
Uno de los conceptos que destacó durante la exposición fue el de "elegibilidad organizacional", entendido como la capacidad de una empresa para convertirse en una opción atractiva para los líderes que desea incorporar. Para lograrlo, afirmó que resulta indispensable fortalecer dimensiones como la gobernanza corporativa, la confianza entre directorio y ejecutivos, la autonomía, la cultura y la claridad estratégica.
"Muchas veces creemos que el problema es que el ejecutivo no funcionó, cuando en realidad la organización todavía no estaba preparada para recibir ese perfil. Antes de incorporar al mejor CEO, la empresa debe preguntarse si realmente está lista para darle el espacio, la autonomía y las condiciones necesarias para que pueda generar el impacto que espera", puntualizó.
La especialista sostuvo que este cambio de enfoque resulta especialmente relevante para las empresas familiares, que representan la mayoría del tejido empresarial paraguayo y que, en muchos casos, atraviesan procesos de profesionalización. En ese camino, consideró fundamental reconocer las fortalezas y limitaciones de cada organización, dejarse acompañar por especialistas y construir estructuras que permitan incorporar nuevos liderazgos sin generar contradicciones entre la estrategia y la práctica cotidiana.
De esta manera, Cacavelos invitó a los líderes empresariales a invertir la lógica tradicional de contratación; en lugar de preguntarse únicamente si un candidato reúne las condiciones para ocupar un cargo, propuso que las organizaciones también se cuestionen si serían suficientemente atractivas para que ese profesional decida sumarse a su proyecto. A su criterio, esa es la verdadera transformación que atraviesa hoy el mercado del talento ejecutivo.