Ganaderos esperan cerrar el 2025 con la carne paraguaya en las mesas de Norteamérica y Asia
El titular de la ARP, Daniel Prieto, destacó la manera en la cual Paraguay sigue consolidado entre los diez principales exportadores de carne bovina del mundo, atendiendo la dimensión del país. En términos de volumen, la nación compite con grandes jugadores como Brasil, Argentina y Australia, pero lo más destacable es la posibilidad de exportar un alto porcentaje de la producción nacional.
"Tenemos auditorías en curso de mercados estratégicos, lo que refleja el interés creciente por la carne paraguaya. Países como Estados Unidos, Canadá y mercados asiáticos han mostrado señales positivas, y estamos optimistas de que este año podríamos concretar nuevas aperturas", anunció Prieto, destacando la calidad del producto paraguayo para cumplir con los requisitos más exigentes del comercio internacional.
El referente del sector ganadero indicó así que el desafío actual es seguir escalando en valor agregado, ampliando mercados y manteniendo la reputación nacional como proveedor confiable de carne de calidad.
Sobre la apertura de nuevos mercados, expresó que genera un efecto positivo en toda la cadena: brinda estabilidad y previsibilidad al productor; impulsa mejoras en la industria frigorífica; y posiciona a Paraguay como un jugador global más fuerte en el comercio de carnes.

Los pilares de la carne paraguaya no se observan únicamente en su potencial exportador, sino también en cuanto al nivel de la genética logrado en los últimos tiempos. Paraguay cuenta hoy en día con un hato altamente adaptado a las condiciones climáticas y productivas del país, con razas mejoradas para mayor eficiencia en ganancia de peso, fertilidad y calidad de carne.
"Competimos a la par con países líderes como Brasil, Argentina y Uruguay, y en ciertos aspectos, como la adaptación al calor y la rusticidad, estamos a la vanguardia. Venimos ganando competencias internacionales con varias razas desarrolladas enteramente en nuestro territorio. Para seguir avanzando, es clave fortalecer la investigación, la transferencia de tecnología y el acceso a financiamiento", señaló Prieto.
En cuanto a los precios del ganado, indicó que se encuentran bajos, pero hay señales de recuperación, especialmente por la reactivación de mercados y una demanda internacional más firme. Sin embargo, apuntó al seguimiento de la lucha por mejores precios para invertir y mejorar la eficiencia en cada eslabón de la cadena, para que el margen de rentabilidad sea más atractivo.

Paraguay viene experimentando una caída del hato ganadero desde hace 10 años y Prieto manifestó que esto se debe a un fenómeno multifactorial, entre desafíos climáticos, el abigeato, las restricciones económicas y decisiones de mercado. Por sobre todo, en los últimos años, la rentabilidad del sector productivo hizo de esta actividad poco atractiva y en los últimos tres años se volvió muy impredecible.
No obstante, la perspectiva para este año es de estabilización, con un leve repunte en el número de cabezas, impulsado por inversiones en genética y manejo eficiente de los rodeos. Aun así, el verdadero reto está en recuperar el crecimiento sostenido del hato, sin perder competitividad en el mercado internacional.
"Si bien la disminución del hato puede generar cierta preocupación a largo plazo, lo que estamos viendo es un ajuste en la producción, con una mayor tecnificación en la terminación del ganado. Esto nos obliga a repensar estrategias de reposición y recría, asegurando que la oferta se mantenga estable sin comprometer la sustentabilidad del negocio ganadero. Nosotros siempre decimos que Paraguay aún no conoce su techo de producción, por eso se deben buscar incentivos", afirmó el titular de la ARP.