Asunción crece hacia arriba, pero enfrenta límites de infraestructura y mano de obra
El crecimiento de edificios de gran altura en Asunción responde, según Raúl Constantino, Presidente de la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios (Capadei) a una decisión estratégica de los desarrolladores para diferenciar sus proyectos en un mercado cada vez más competitivo.
En los últimos años, la aparición de torres de más de 50 pisos marcó un cambio visible en el perfil urbano de la capital, impulsado más por el posicionamiento de marca que por una tendencia uniforme del sector.
“Es la opción que tiene el desarrollador a diferenciarse de la competencia eligiendo un tipo de producto. En este caso, diferenciarse haciendo el edificio más alto", mencionó.
El principal límite para expandir el desarrollo inmobiliario hacia nuevas zonas especialmente el interior del país es la falta de infraestructura urbana básica.

Transporte público, desagüe cloacal, energía eléctrica y servicios esenciales condicionan dónde se construye y, sobre todo, dónde la gente decide vivir.
Constantino remarcó que la concentración de proyectos en zonas específicas no es casual, sino una consecuencia directa de la disponibilidad de servicios, y advirtió que nuevas áreas urbanas deben evitar repetir errores históricos de falta de planificación.
Lejos de una sobreoferta, el titular de Capadei aseguró que el mercado muestra altos niveles de ocupación.
Pero también alertó sobre un fenómeno estructural, el avance de una sociedad mayoritariamente inquilina y la escasez de recursos humanos en la construcción, factores que podrían convertirse en problemas de largo plazo.
“Nos estamos convirtiendo en una sociedad inquilina, y eso es grave a futuro”, dijo.
A esto se suma una limitación operativa creciente que según Constantino, el sector ya enfrenta dificultades para absorber un crecimiento acelerado debido a la falta de mano de obra, proveedores y capacidad instalada. “Hoy ya estamos sobrepasados en cuanto a la capacidad de seguir creciendo”.