Sector hotelero está atravesando un momento histórico, donde Itapúa comienza a posicionarse como actor de relevancia
La hotelería paraguaya atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su historia reciente, impulsada por la llegada de grandes eventos deportivos, culturales y corporativos que han puesto al país en el mapa de la región. Desde la capital hasta Encarnación, la infraestructura y el profesionalismo del sector están respondiendo con altura a desafíos que hasta hace unos años parecían lejanos.
Josefina Otero, presidenta de la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay (AIHPY), sostiene que lo que vive el sector es resultado de un proceso que lleva años de preparación. Mayor ocupación hotelera y nuevas inversiones en infraestructura son solo algunos de los efectos directos con la evolución de estos procesos de trabajo, donde el turismo de reuniones es clave.
"Estamos en un momento histórico. Lo que vemos hoy no nació de la noche a la mañana: son eventos que se planifican con dos o tres años de anticipación, muchos incluso previstos antes de la pandemia. El turismo de reuniones ya representa el 30% del turismo total en el país y eso lo vuelve imprescindible para nuestra economía", explicó.
Así, habló de eventos deportivos, congresos internacionales, torneos regionales y la confirmación de un partido del Mundial 2030 en Asunción. Otero asegura que cada evento confirma la capacidad de respuesta del país, donde Paraguay brinda una muestra tangible de su preparación para organizaciones de gran envergadura.

Esto, poco a poco, está comenzando a descentralizarse de forma considerable, teniendo en cuenta que el protagonismo ya comienza a salir de Asunción, para llegar a más ciudades del interior. Para la Presidenta de AIHPY, esto genera gran confianza para brindar incluso más desarrollo en la zona.
Andy Sbardella, Presidente de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Itapúa, afirmó que Encarnación se está destacando como protagonista del desarrollo hotelero y turístico, donde el Campeonato Mundial del Rally (WRC, por sus siglas en inglés) constituye un punto de inflexión considerable.
"Hace diez años empezamos a apostar con timidez en transformar la ciudad. Hoy podemos decir que sí se puede: demostramos que el interior también está a la altura de grandes eventos. Encarnación recibió a miles de personas y respondió con solvencia", expresó.
No obstante, aún quedan desafíos pendientes para seguir potenciando el territorio, teniendo en cuenta que el sector aún se sostiene principalmente en iniciativas familiares y regionales, sin la presencia de grandes corporaciones.

De acuerdo con Sbardella, Itapúa tiene la oportunidad de consolidar su posicionamiento al contar con elementos crucial es como un entorno natural privilegiado, la tierra colorada, agua para deportes acuáticos y, sobre todo, la calidad humana. "Eso es lo que hace que la experiencia sea única", afirmó.
Tanto Otero como Sbardella coinciden en que la clave no solo está en la infraestructura, sino también en la hospitalidad como valor diferencial. "En hotelería, la tendencia mundial ya no es solo la experiencia, sino el sentimiento: qué te hizo sentir el lugar al que viniste. Y ahí Paraguay tiene terreno ganado, porque el visitante se lleva una conexión genuina con la gente", remarcó Otero.
A decir de Sbardella también se debe apuntar a apostar en capacitación, especialmente en idiomas y logística, además de seguir fortaleciendo la infraestructura y la promoción internacional. Con esto, enfatizó, la organización y la inversión se convierten en motores de desarrollo, que consolidarán a la capital de Itapúa como polo turístico y desembarco de más eventos multitudinarios.