En un entorno donde los movimientos del mercado pueden variar rápidamente, Manuel Grassi, CEO de Grupo Trifecta tiene que enfrentarse diariamente a decisiones que afectan no solo el presente, sino también el futuro de la empresa.
Para Grassi, tomar una decisión no es solo una cuestión de lo que pueda suceder en el corto plazo, sino de cómo esa elección moldeará su empresa, "tomar una decisión a dos, tres años, cinco años, llega rápido", explicó durante el evento CEO´s Summit organizado por Forbes Paraguay.
"Hoy por hoy trato de crear una matriz de decisiones con mis socios, donde compartimos criterios y también nos integramos en criterios, porque tenemos criterios distintos", añadió.
Esta forma de trabajo no solo facilita la toma de decisiones, sino que también ayuda a mantener la calma cuando surgen situaciones adversas.
Pero más allá de la rentabilidad y el crecimiento Grassi considera el impacto social de las decisiones empresariales como un factor importante. También reconoció la importancia de un liderazgo que se equilibre entre la toma de decisiones y una visión que abarque tanto el crecimiento empresarial como el impacto social.
"Cuando estamos ante un lindo problema es buscar cómo esa decisión va a afectar a la mayor cantidad de personas posible en la sociedad, a los accionistas y al crecimiento de la empresa", señaló.
¿La próxima Suiza de América Latina?
En cuanto a la perspectiva del sistema financiero, Grassi mencionó que Paraguay está en una zona de despegue y según él, el país cuenta con el potencial para convertirse en un centro financiero en la región, parecido a Suiza.
"Hay que cuidar el sistema financiero; los reguladores deben estar más estrictos que nunca. Estamos próximos a un gran despegue", expresó.
Desafíos y potencial de la educación
Manuel Grassi dijo que el sector de tecnología financiera en Paraguay enfrenta retos significativos, especialmente en la educación, ya que "tenemos mucho que trabajar en la educación".
Por eso se enfocan en el desarrollo educativo las pequeñas y medianas empresas que presentan un atraso digital. "Ni siquiera el 10% está digitalizado, la mayoría todavía usa Excel", explica.
Interés y apetito de inversiones
Consultado sobre su percepción de los inversores extranjeros, comentó que estos buscan tanto activos seguros como oportunidades de alto riesgo.
"La mayoría prefiere el sector inmobiliario para protegerse de la inflación, pero también hay inversores agresivos que apuestan por negocios emergentes, como la tecnología financiera y el sector agroganadero", detalló.
Por último dijo que la inflación y la depreciación de las monedas locales, como el dólar y el guaraní, impulsan a los inversionistas a diversificar sus portafolios hacia activos más riesgosos y dinámicos.
"El billete pierde valor más rápido en el banco, y eso obliga al inversionista a abrirse a nuevas oportunidades de riesgo", finaliza.