Paraguay, potencia emergente en educación médica: 45.000 estudiantes y un impacto económico de US$ 600 millones
El país se posiciona como un polo regional de formación médica, con una matrícula récord y un efecto económico comparable a grandes sectores productivos.

La educación médica vive un auge sin precedentes, según José Tomás Sánchez Gómez de ICA Consultoría y Especialista e Investigador en Educación Médica.

Contrario a la percepción común, Paraguay alberga actualmente más de 45 mil estudiantes de medicina, de los cuales 40 mil son brasileños. Esta afluencia masiva no solo transforma la dinámica educativa, sino que también genera un impacto económico de aproximadamente US$ 600 millones anuales.

Esta cifra equivale a casi un tercio de la exportación de carne del país y una quinta parte de la soja, dos de los principales commodities paraguayos.

"Estos 600 millones de dólares no son plata pública", explicó Sánchez Gómez y que por el contrario, entran directamente a la economía nacional, fortaleciendo la infraestructura pública y privada.

José Tomás Sánchez Gómez de ICA Consultoría y Especialista e Investigador en Educación Médica

El gasto promedio mensual de cada estudiante, cercano a los US$ 1.200, sostiene, dijo, no solo a las universidades, sino también a sectores comerciales y de servicios en distintas regiones.

Este fenómeno educativo tiene además una fuerte impronta territorial. Ciudades fronterizas como Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero, Salto del Guairá y Villa Rica vieron revitalizados sus entornos gracias a la presencia de estas casas de estudio y sus estudiantes. 

En Alto Paraná y Amambay, por ejemplo, mencionó el especialista, se concentran más de 25 mil estudiantes de medicina, una masa estudiantil que aporta a la dinamización comercial y cultural de estas zonas.

 

Oportunidades estratégicas para el desarrollo regional

Más allá del volumen de estudiantes, Sánchez Gómez subrayó que Paraguay tiene una oportunidad histórica para consolidarse como un polo regional de educación médica y formación de capital humano avanzado. 

El investigador recordó la coyuntura de los años 60 con Brasil y dijo que en  lugar de confrontar, podemos aprovechar la cercanía con Brasil, "hay que ocupar ese pedacito de tierra" y aprovecharla como una potencia económica, para fortalecer la formación profesional y especializaciones médicas.

El experto también señaló que el país podría atraer no sólo estudiantes, sino también especialistas para cubrir las crecientes demandas de un sector salud innovador y competitivo en la región del Mercosur. 

 

Un desarrollo vinculado con la educación

Además destacó la función social de las universidades privadas, que contribuyen con contrapartidas al sistema público de salud, fortaleciendo hospitales y centros de atención primaria con miles de estudiantes en internados.

El desarrollo territorial vinculado a la educación médica también emerge como una oportunidad para revitalizar ciudades como Asunción, cuya población decrece. 

Finalmente Sánchez Gómez mencionó que si se instalan universidades en la cercanía de la Costanera Sur y Norte, podría convertirse en polos más dinámicos que reactiven la vida urbana y atraigan inversiones.