Durante el Connect Ciudad del Este Summit, de Forbes Paraguay, el Director General paraguayo de Itaipú Binacional, Justo Zacarías, analizó el crecimiento económico sostenido del sistema energético nacional, así como la presión de nuevas industrias intensivas en consumo y una matriz que, aunque robusta, comienza a proyectarse hacia escenarios más exigentes.
Al respecto, Zacarías delineó los márgenes reales de disponibilidad energética del país, al tiempo que dejó entrever los desafíos regulatorios que podrían definir el rumbo del sector en los próximos años.
Uno de los ejes centrales de su análisis fue el ritmo de crecimiento de la demanda, sobre lo cual, según explicó, el consumo energético sigue la evolución del desarrollo económico y social, con incrementos asociados a la industrialización, el comercio y la mejora en la calidad de vida.
Sin embargo, advirtió que ciertos fenómenos recientes, como la criptominería o el avance de los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial. Remarcó que estos pueden generar saltos abruptos en la demanda que no siempre reflejan un crecimiento estructural inmediato.
FOTO: FORBES
“Entonces el país va a poder garantizar hasta cierto límite la energía que tiene hoy por 10 años porque el crecimiento para atender a la población puede ser bastante pequeño. Tenemos mucho espacio de crecimiento todavía en ese rubro para nuestra energía”, sostuvo, subrayando el potencial de expansión de fuentes complementarias en el corto plazo.
Potencialidades energéticas
Zacarías destacó que Paraguay mantiene una ventaja competitiva significativa al contar con una matriz prácticamente 100% renovable, lo que abre margen para sostener el crecimiento sin comprometer la sostenibilidad. No obstante, el escenario cambia cuando se incorporan industrias de alto consumo energético, cuyo impacto indirecto, especialmente en el caso de la inteligencia artificial puede ser considerablemente mayor que el de actividades como la criptominería.
Por otra parte, el Director de Itaipú subrayó que el marco regulatorio también forma parte de un debate que no puede dejar de abordarse. A su criterio, el modelo actual limita la participación del sector privado y condiciona la diversificación de la matriz energética. La discusión sobre energías alternativas, como la eólica, pequeñas hidroeléctricas o incluso soluciones nucleares modulares, no pasa únicamente por su viabilidad técnica, sino por las reglas de juego del mercado.
“Necesitamos liberar, necesitamos la creación de un ente regulador. Yo sé que el Ejecutivo está propiciando con mucha mayor fuerza la inserción del sector privado en el negocio. Muchos ingresarán si tienen la garantía del control y de la regulación por parte de un sector independiente”, afirmó, dejando en claro que el interés existe, pero requiere certezas institucionales.
En este contexto, Paraguay aparece ante una disyuntiva estratégica: capitalizar su abundancia energética para atraer inversiones y posicionarse como un hub tecnológico regional, o enfrentar cuellos de botella derivados de un esquema que aún no termina de adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado global.