Lizzie Kennedy: "La clave está en abrir caminos sin cargar con barreras internas"
Lizzie Kennedy CEO de Nestlé Paraguay mencionó que liderar en espacios históricamente dominados por hombres sigue siendo un desafío, pero también una oportunidad de transformación. El camino requiere actitud, preparación y autoconocimiento. La clave está en abrir camino sin cargar con barreras internas.

¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste para liderar una multinacional?

 La realidad es que el mayor desafío fue al asumir la posición. Históricamente, este cargo siempre estuvo ocupado, primero por hombres y, segundo, por extranjeros. Además, en general, el CEO de las multinacionales o de las empresas con las que interactuamos suele ser también un hombre extranjero. Claramente, al inicio me costó abrirme camino y encontrar mi lugar. Ese fue el mayor desafío, pero también influyó mucho la actitud con la que lo enfrenté. Es decir, ¿me quedo en mi lugar esperando a que me den espacio o busco activamente cómo abrirme camino en cada entorno? Ya sea en las relaciones con el gobierno, con colegas o con clientes, fui encontrando la forma de avanzar. Creo que lo logré. Hoy me siento muy satisfecha, estoy feliz, me apasiona lo que hago.

¿Cómo gestionás la responsabilidad y la presión de representar a todo un país al frente de una multinacional?

 Eso se aprende. Todo en la vida. Uno va enfrentando nuevos retos y se va adaptando, va encontrando la manera de manejarse en cada contexto. Siempre digo que hay que saber cuándo se necesita apoyo externo. En mi caso, recurrí al coaching para no perder el centro. Me ayudó a tomar distancia ante situaciones complejas y a verlas con claridad y pragmatismo, para tomar decisiones acertadas. También me permitió evitar que esas tensiones impactaran en mi familia, para no llevar la carga laboral al hogar.

Como mujer, ¿cuál es el legado que te gustaría dejar desde tu posición de liderazgo?

Hay algo que me encanta, sobre todo cuando hablo con jóvenes: tener estos espacios, poder acercarme a ellos y que vean que algún día también pueden alcanzar estos puestos. Por supuesto, no es solo con los jóvenes. Entre nosotras mismas debemos dejar de cargar con la idea de que, por ser mujeres, siempre debemos ir a la batalla o que todo nos cuesta más. Hoy mucha de esa carga que es interna y que debemos soltar. Sabemos que somos mujeres y que, por nuestra naturaleza, algunos procesos pueden ser más desafiantes, pero eso no debe ser un obstáculo. Muchas veces, las barreras están dentro de nuestra propia mente.