La Directora de Planificación Estratégica del Mades, Lilian Portillo, expuso en el Summit Campo de Forbes Paraguay sobre los impactos y oportunidades que representa el cambio climático para la producción en Paraguay. Resaltó así que, más allá de los riesgos, el fenómeno debe ser entendido como una posibilidad de inversión, adaptación y transformación.
Portillo explicó que las predicciones climáticas actuales apuntan a un periodo de relativa neutralidad ambiental hasta inicios del próximo año, lo que constituye una buena noticia para la producción agrícola. Aclaró que ello no implica la ausencia de sequías, heladas o lluvias extremas, pero sí una mejora en relación con periodos anteriores, lo que abre un margen de planificación más favorable.
"El cambio climático es también una oportunidad para el país. Con los datos que tenemos puede planificar con los datos que tenemos mejorar la producción. Esto incluso nos puede impulsar a usar mejores tecnologías para seguir siendo los mejores productores de alimentos", afirmó.
En ese sentido, destacó la importancia de los escenarios climáticos como herramientas técnicas y estratégicas para planificar políticas públicas y prácticas productivas. Estos informes, elaborados con base en proyecciones meteorológicas y estudios internacionales, permiten anticipar variaciones y tomar decisiones de largo plazo.
de Forbes Paraguay
Advertencias
Portillo advirtió que los eventos extremos, como sequías, inundaciones o tormentas severas, tienen un impacto directo en la economía nacional y en el producto interno bruto (PIB). Subrayó que el cambio climático debe asumirse como un riesgo transversal que afecta no solo al agro, sino también a sectores como la energía, la infraestructura y los servicios.
En paralelo, señaló que el uso creciente de la tecnología se ha convertido en un aliado clave para enfrentar la variabilidad climática. Entre 2001 y 2024, las importaciones de tecnologías vinculadas al agro aumentaron de manera sostenida, lo que refleja que los productores paraguayos apuestan por la innovación como mecanismo de adaptación.
La especialista también mencionó que estas dinámicas abren la puerta a incentivos financieros y estrategias verdes, como la agricultura sostenible, la gestión responsable de los recursos naturales y la participación en los mercados de carbono. Recordó que en 2023 Paraguay firmó un acuerdo con Singapur sobre este último mecanismo, actualmente en proceso de aprobación parlamentaria, lo cual representa una oportunidad para diversos sectores productivos.
Finalmente, Portillo enfatizó que el futuro del campo paraguayo está marcado por la tecnificación, el aumento de incentivos fiscales, la eficiencia energética, la reducción de emisiones y la protección de la biodiversidad. Reiteró que la innovación es la clave para que la producción nacional pueda hacer frente a los desafíos del cambio climático y, al mismo tiempo, consolidarse como un referente de sostenibilidad.