La Rural Seguros impulsa el cambio: inteligencia artificial, intermediarios y una nueva era para los seguros en Paraguay
Entre la inteligencia artificial, reformas y un renovado protagonismo del intermediario, La Rural Seguros se establece como uno de los motores de la nueva etapa del mercado asegurador. Su CEO explica cómo la compañía está redefiniendo la eficiencia operativa y preparándose para un mercado que exige mayor gestión basada en riesgo y nuevas reglas

En un sector históricamente conservador, Alberto Van Humbeeck, CEO de La Rural Seguros, emerge como una de las voces que impulsa un cambio profundo en el mercado asegurador paraguayo. Con dos décadas de experiencia, el ejecutivo describe una industria que ha vivido transformaciones regulatorias y ahora enfrenta un salto decisivo con la inteligencia artificial (IA) como herramienta central para la eficiencia, la gestión de riesgos y el cumplimiento normativo.

Van Humbeeck reconoce que la IA dejó de ser un concepto futurista, convirtiéndose en parte del trabajo cotidiano. "Desde el año pasado estamos bastante fuertes en la experimentación de la inteligencia artificial", explica. En La Rural Seguros , el uso comenzó por donde más impacto puede generar: la liquidación de siniestros. El equipo cargó liquidaciones históricas para que el sistema "vaya entendiendo un poquito el proceso", replicando y comparando decisiones con las de liquidadores tradicionales.

El segundo salto fue en la suscripción de riesgos. Cuando llegan casos complejos, la compañía alimenta a la IA con la información relevante, logrando que sugiera "condiciones y coberturas que tenemos que tener en cuenta para suscribir ese riesgo". Y el tercer frente es el cumplimiento regulatorio: La Rural Seguros cargó más de 350 resoluciones vigentes de la Superintendencia de Seguros, convirtiendo la IA en un asistente normativo interno. "Es como tener una mini Superintendencia de Seguros trabajando con nosotros en la oficina", resume.

El intermediario, el actor olvidado que movió la aguja

En lugar de enfocarse únicamente en la automatización, La Rural Seguros apostó por un movimiento menos tecnológico pero igual de estratégico: fortalecer al intermediario. En palabras de Van Humbeeck, el mercado sigue siendo "B2B2C" (business-to-business-to-consumer), con el agente como jugador central entre la aseguradora y el cliente. Por eso, la compañía destinó "casi el 80%" de su estrategia a fidelizarlo y convertirlo en un embajador de confianza.

La apuesta ya tuvo impacto, con la cartera abastecida por intermediarios pasando de poco más del 10% a representar el 60% del total, un crecimiento de cuatro veces en dos años. El CEO lo resume como un cambio cultural interno que está alineado con lo que ocurre afuera: en un mercado poco masivo, el vínculo personal sigue siendo determinante.

Alberto Van Humbeeck, CEO de La Rural Seguros

Una nueva ley que redefine el tablero

Los equipos técnicos de las aseguradoras y la Superintendencia de Seguros trabajan de manera conjunta en un nuevo proyecto de ley de seguros, un cambio largamente esperado. Van Humbeeck destaca tres componentes clave: el capital basado en riesgo, nuevos capitales mínimos por ramo y un régimen sancionatorio "mucho más fuerte", que pasa de jornales a salarios mínimos.

Para Van Humbeeck, la reforma será positiva porque moderniza una ley que cumple 30 años y que ya no contempla la digitalización actual. También prepara al sector para un entorno en el que medir la exposición y asignar capital será una práctica obligatoria: "La aseguradora va a seguir en su papel de asumir riesgos con su capital, pero lo que va a cambiar es la forma de hacerlo".

La gran asignatura pendiente

Paraguay continúa en el fondo de la tabla regional en penetración de seguros, con un 1.1-1.2% del PIB frente al 3-3.2% promedio. Van Humbeeck atribuye parte del problema a la falta de formación: "En la universidad, seguro se enseña poco", recuerda. Pero no todo depende de las aulas: identifica al seguro obligatorio de automóviles como el catalizador que podría transformar el mercado.

De los 3.2 millones de vehículos registrados, solo entre 20% y 25% tiene seguro. Para el CEO, la obligatoriedad es clave porque le permitirá al ciudadano "entender cómo funciona el seguro, usar el seguro, ser indemnizado y ver las bondades del producto". Ese aprendizaje práctico, dice, puede abrir la puerta a la venta cruzada y a una expansión real de la cultura aseguradora.

El CEO coincide con otros referentes del sector: la competencia ya no puede ser un juego de suma cero. Para dar un salto cuantitativo y cualitativo, propone activar finalmente una central de información compartida entre compañías. Su visión es clara: intercambiar perfiles de siniestralidad permitirá un crecimiento más sano y reducirá los costos y riesgos del sistema. "Somos colegas", afirma, y esa simple frase configura un cambio profundo en la mentalidad del sector.