La inteligencia artificial jamás va a reemplazar la visión humana de un líder, según Patricia Dos Santos
La irrupción de la inteligencia artificial está transformando la manera de trabajar, liderar y relacionarse dentro de las empresas. Sin embargo, para Patricia Dos Santos, Directora y Fundadora de Jobs, todavía existe un elemento imposible de reemplazar: la capacidad humana de sentir, interpretar contextos y conectar emocionalmente con las personas.
Durante el Mujeres Power Summit de Forbes Paraguay, centrado en liderazgo, talento y nuevas generaciones, Dos Santos reflexionó sobre cómo la IA está modificando procesos cotidianos y empresariales, pero sostuvo que las organizaciones seguirán necesitando líderes capaces de comprender realidades humanas complejas.
La ejecutiva comentó que actualmente la inteligencia artificial atraviesa prácticamente todas las conversaciones dentro de las empresas y relató incluso cómo esta tecnología ya forma parte de su vida cotidiana. “La IA nos va a resolver muchísimas cosas, pero no tiene sentimientos y nunca va a tener”, afirmó.
En ese sentido, argumentó que ninguna herramienta tecnológica podrá reemplazar completamente a un CEO o a un líder empresarial. Según explicó, la capacidad de interpretar emociones, entender cómo impacta una situación en las personas y tomar decisiones desde la sensibilidad humana seguirá siendo diferencial en las organizaciones.
“La IA va a poder explicar emociones, pero jamás va a poder sentir”, aseguró Dos Santos.
La fundadora de Jobs también se refirió a uno de los mayores desafíos actuales para las empresas: la convivencia entre distintas generaciones dentro de un mismo espacio laboral.
Dos Santos indicó que hoy las organizaciones conviven incluso con cinco generaciones al mismo tiempo, cada una con valores, expectativas y formas distintas de relacionarse con el trabajo. Según sostuvo, esto obliga a los líderes a desarrollar nuevas capacidades de comprensión y adaptación.
La empresaria calificó el momento actual como un escenario “difícil” para muchas compañías, principalmente porque las generaciones más jóvenes cuestionan valores históricamente asociados al esfuerzo, la permanencia y el sacrificio laboral.
“Los jóvenes hoy se preguntan para qué sacrificarse tanto y eso nos obliga a revisar profundamente nuestros propios valores”, comentó.
A criterio de Dos Santos, el gran desafío no pasa por intentar cambiar a las nuevas generaciones, sino por entenderlas. Para ello, consideró clave que las empresas construyan acuerdos de convivencia y aprendan a interpretar qué motiva a cada grupo etario.

Durante la charla, la directora de Jobs describió las principales características de las generaciones que hoy conviven dentro de las organizaciones.
Sobre la generación X, sostuvo que se trata de perfiles más desconfiados, marcados por haber vivido crisis económicas y despidos masivos en grandes corporaciones. “Es una generación que vio cómo las empresas les fallaron y por eso les cuesta volver a confiar”, explicó.
En cuanto a los millennials, afirmó que mantienen una fuerte búsqueda de felicidad y propósito personal, mientras que los centennials priorizan la flexibilidad, rechazan estructuras rígidas y cuestionan los esquemas tradicionales de trabajo.
“Los centennials no entienden por qué tienen que quedarse en la oficina de 8 a 5 si ya terminaron su trabajo”, señaló.
Dos Santos sostuvo además que las nuevas generaciones tienen una relación completamente distinta con el compromiso laboral. Según indicó, ya no buscan construir una carrera para toda la vida dentro de una sola empresa, sino adquirir experiencias concretas alineadas con sus objetivos personales.
“Ellos tienen clarísimo cuánto tiempo quieren quedarse en una empresa y qué quieren aprender ahí”, afirmó.
Frente a este escenario, la ejecutiva aseguró que las organizaciones deben dejar de evitar conversaciones sobre metas personales y empezar a entender qué busca cada colaborador.
A su criterio, conocer los objetivos individuales permite diseñar proyectos, tareas y desafíos alineados con las motivaciones de cada persona, aumentando así las posibilidades de retención.
“Hoy a los jóvenes no hay que darles solamente responsabilidades. Hay que darles misiones y causas”, explicó.
Dos Santos también profundizó sobre el rol de la mujer dentro de las empresas y sostuvo que las organizaciones todavía tienen el desafío de adaptarse mejor a las realidades femeninas.
La empresaria defendió la necesidad de “feminizar las organizaciones”, entendiendo las distintas etapas y necesidades que atraviesan las mujeres durante su vida profesional y personal.

La fundadora de Jobs aseguró que uno de los factores más determinantes para la retención del talento femenino es el salario emocional, especialmente en etapas vinculadas a la crianza.
En ese contexto, relató el caso de una ejecutiva del sistema financiero que decidió aceptar un salario menor a cambio de mayor flexibilidad y autonomía.
“Ella me dijo: ‘Acá puedo llegar a la hora que quiero, viajar y manejar mi tiempo. Eso para mí vale mucho más’”, recordó.
Finalmente, Dos Santos cuestionó la tendencia histórica de muchas mujeres a masculinizarse para sostener posiciones de liderazgo y reivindicó el valor de la feminidad dentro de las organizaciones.
“Muchas veces asociamos erróneamente nuestra feminidad con debilidad, cuando en realidad ahí está nuestra fortaleza”, concluyó.