En el marco del Summit Health & Tech de Forbes Paraguay, el Msc. Q.F. Jorge Iliou Silvero, Director de la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa), destacó que la institución alcanzó un punto de inflexión desde que obtuvo autonomía normativa en 2021 y autarquía administrativa y financiera en 2023.
Esto, dijo, permitió que Dinavisa pueda conquistar escenarios internacionales de gran relevancia, codeándose con pares de alta vigilancia.
Gracias a esta evolución institucional, Dinavisa implementó normativas sanitarias a la vanguardia global, simplificó trámites de registros y habilitaciones, y fortaleció su sistema de fiscalización.
"Buscamos una entidad más ágil, más transparente y con previsibilidad para los usuarios, sin perder el rigor científico-técnico", explicó Iliou.
Asimismo, subrayó el avance en la implementación del modelo de reliance o confianza regulatoria que permite acelerar trámites sin comprometer la calidad.
Fiscalización con enfoque de riesgo
Sobre los controles en territorio, Iliou aclaró que los recursos son limitados, por lo que Dinavisa adopta un enfoque basado en análisis de riesgo.
"Ponderamos dónde hay más establecimientos que puedan falsificar productos, dónde hay más reacciones adversas, o patologías prevalentes. Ahí concentramos nuestras acciones", señaló.
El plan de fiscalización incluye inspecciones tanto de rutina como por denuncia, con presencia en todas las regiones sanitarias del país. Para 2025, Dinavisa prevé incorporar unos 50 nuevos funcionarios para reforzar el control territorial.
Hacia la acreditación nacional
Por su parte, el Dr. Roberto Melgarejo, Superintendente de Salud, indicó que uno de los principales desafíos es reducir el subregistro de entidades prestadoras.
"Cuando asumimos, había 980 registradas. Hoy hay 1.780, pero estimamos que existen entre 5.000 y 7.000 en todo el país. Es decir, muchas personas asisten a centros no registrados ni habilitados", advirtió.
En este contexto, se están impulsando proyectos de categorización y acreditación del sistema de salud. La iniciativa contempla una calificación del 1 al 5, similar al sistema de estrellas utilizado en hotelería, y buscará evaluar aspectos como la infraestructura, la calidad de atención y la satisfacción del usuario.
El objetivo es que los primeros centros acreditados estén operativos hacia finales de 2025. Además, se prevé que la información sobre estas evaluaciones sea de acceso público, de modo que los ciudadanos puedan conocer en qué condiciones se brinda la atención sanitaria.
Regulación, tecnología y coordinación
Ambas instituciones coincidieron en que el fortalecimiento del sistema sanitario requiere articulación entre sectores, uso inteligente de la tecnología y trabajo coordinado con otras entidades.
"El desafío es enorme, pero estamos sentando bases sólidas para un sistema sanitario más transparente, con productos seguros y servicios de calidad para toda la población", concluyó Jorge Iliou.