El sector farmacéutico cerró el 2024 con un crecimiento de alrededor del 7% y según Gerardo García, Presidente de la Cámara de la Industria Farmacéutica del Paraguay (Cifarma) y de la Asociación Latinoamericana de Industrias Farmacéuticas (Alifar) la industria "está muy bien".
Actualmente operan más de 28 laboratorios en el país, lo que representa una fuerte capacidad instalada.
"Estamos alrededor del 60% en unidades, en monto 40 y estamos cubriendo más del 70% de todo el vademécum farmacéutico", explicó.
En este contexto, resaltó que el sector se encuentra "creciendo" y con nuevos emprendimientos en camino.
Altas exigencias regulatorias
Sobre el marco regulatorio sostuvo que se trata de una de las industrias más controladas. Y sobre las normativas dijo que se actualizan constantemente y que "la autoridad sanitaria, en nuestro caso Dinavisa, nos exige el cumplimiento de los estándares más altos para la fabricación".
Por lo que al criterio del Presidente de Cifarma y Alifar, Paraguay está al igual que Brasil y Argentina, es decir, a un nivel de fabricación bueno y alto.
Armonización y acceso a medicamentos biológicos
En lo que se refiere a puntos críticos mencionó la necesidad de mejorar los procesos regulatorios relacionados a medicamentos biológicos, considerados estratégicos por su alto costo para el sistema de salud.
Para García aún falta mayor armonización y que los requisitos que exija Dinavisa sean factibles de realizar. "Porque ese es un campo muy importante" dijo y mencionó que los productos biológicos y productos para enfermedades catastróficas son los que llevan mayor parte del presupuesto del país.
"Estamos trabajando en forma coordinada con Dinavisa. Nosotros hemos firmado una alianza de colaboración, contratando expertos para que puedan reglamentar toda nuestra actividad y que esa reglamentación se haga en coordinación con nosotros", remarcó.
Registro sanitario: una barrera para la innovación
La demora en la aprobación de registros también fue señalada como un obstáculo para la innovación. "El impacto inmediato es no poder salir al mercado en forma inmediata. Los retrasos en los trámites para nosotros es un factor totalmente negativo", agregó.
García explicó que, en la actualidad, mínimo se necesitan 6 meses para sacar un registro sanitario de un producto nuevo.
Por ello, considera fundamental que estos plazos sean optimizados, que se uniformen los requerimientos, y que no hayan barreras que solamente sirvan para no permitir el trámite normal.
"La industria nacional es un aliado estratégico para todo el sistema de salud. Nosotros hemos demostrado en la pandemia que mediante una industria nacional fuerte pudimos pasar esa pandemia sin sobresaltos".
Biotecnología y alianza con el Estado
Al proyectar el rumbo del sector en los próximos cinco a diez años, García no dudó y reconoció la elaboración de productos biológicos como la piedra angular en un futuro.
También señaló que en otros países el desarrollo de la industria se logró gracias al respaldo directo del Estado. Mencionó que, por ejemplo, en Brasil se implementó un sistema de reserva de mercado para fortalecer la producción local, mientras que en Argentina los laboratorios accedieron a importantes líneas de financiación por parte del Gobierno.
"Yo creo que el futuro inmediato es hacer una alianza estratégica con el Estado para poder implementar y entrar de lleno en la parte del producto biológico", concluyó.