César Astigarraga, Presidente de itti, afirmó que para potenciar el sector fintech es clave una combinación entre educación, bancarización y regulación inteligente. Aunque aún persisten desafíos normativos, esto representa también una oportunidad para emprender con mayor agilidad, de acuerdo al profesional.
¿Cómo catalogaría el escenario actual del sector fintech en Paraguay?
Creo que todo lo referente al sector fintech y cripto es una cuestión que debe estar sobre la mesa siempre. De hecho, el camino más rápido para llegar a constituirse como una empresa unicornio, hoy en día, es a través de una fintech y lo dicen las estadísticas: más del 70% de las últimas empresas consideradas unicornio han salido de este sector.
En Paraguay, resulta importante brindar mayor visibilidad a este tipo de temas, mostrando oportunidades, nuevas ideas, aparte de ir creando más espacios donde puedan unificarse proyectos. Es decir, que los emprendimientos puedan acompañarse y rodearse entre sí dentro de un ecosistema para llevar adelante algunas propuestas porque crear todo esto desde Paraguay se puede.
¿Cómo se logra materializar un cambio de mentalidad, para apuntar a más empresas en el sector fintech o cripto?
El unicornio es una consecuencia de una gran mentalidad y se termina materializando si ese enfoque resulta ser lo suficientemente exponencial como para conquistar el mundo. Para ello, la educación es fundamental porque sería muy complicado proyectarnos a este segmento si no tenemos acceso a la información, si no palpamos la tecnología y esta no se encuentra lo suficientemente democratizada como lo está.
Pero todo este plan de acción y conocimientos debe llegar a las diferentes áreas, personas e industrias. Aparte de la educación, debe haber una regulación detrás, siempre apuntando al perfeccionamiento de la utilización de la tecnología; es importante recordar que la base para todo esto es la bancarización.
Si vamos a crear una fintech que pueda llegar a ser exponencial, pero que se incube en Paraguay, la bancarización es un factor clave. Creo que en los últimos cuatro o cinco años las diferentes empresas se han dado cuenta de esto y están poniendo esfuerzos en estas cuestiones, invirtiendo y poniendo en la mesa del Directorio la idea de que la tecnología es una herramienta que debe estar presente en un porcentaje mucho mayor de lo que estuvo previamente.
¿Cuáles son algunas lagunas que hoy siguen existiendo en términos de regulación en Paraguay y que deben resolverse?
Uno siempre tiene que ver el vaso medio lleno, como una oportunidad. Entonces, el hecho de que falte regulación puede verse también como una posibilidad bastante importante para jugar al límite de lo que permite la ley en muchos casos, ya que si nos vamos a Europa o Estados Unidos, por ejemplo, hay un montón de cosas prohibidas o limitadas.
En cambio, en Paraguay, podemos hacer que una idea explote incluso con muy poco dinero. Al respecto, considero que se debe apostar por una mayor alianza público-privada, con el impulso de diferentes gremios. Estos tienen el arrastre de las diferentes industrias y empresas que la conforman, en pos de que esa formalización se traduzca en mejores ingresos, en una mejor experiencia y en el crecimiento del país.