Consolidación del sistema financiero genera economía de escala y otorga eficiencia al mercado
El 2025 fue un año intenso para el sector bancario paraguayo, atravesado por procesos de consolidación y un fuerte dinamismo del crédito.
Para Osvaldo Serafini, Presidente de la ASOBAN y Gerente General del Banco GNB, estos movimientos forman parte natural de la evolución del mercado y no deben interpretarse como una señal negativa.
“La consolidación en todos los negocios lo único que hace es generar economías de escala, y esas economías de escala transmiten las eficiencias al mercado y al consumidor final”, afirmó.
Más allá de las fusiones concretadas y de aquellas que finalmente no prosperaron, el balance general del sistema financiero fue positivo dijo y que el crecimiento del crédito se mantuvo a buen ritmo, impulsando la inversión y activando un círculo virtuoso que se refleja en mayor empleo, consumo e ingresos tributarios.
“Lo que hemos visto en este año es que el nivel del crecimiento del crédito estuvo por encima del nivel del crecimiento de los depósitos. Y eso tiene que llamarnos la atención, tiene que invitarnos a preguntarnos qué está ocurriendo con el ahorro privado”, añadió.

Desde el punto de vista de la salud financiera, el sistema bancario paraguayo cerró el año con indicadores sólidos.
Y en términos de solvencia el Presidente de ASOBAN explicó que Paraguay mantiene niveles superiores a los promedios regionales, respaldados por el compromiso de las entidades financieras y de sus accionistas, que continúan fortaleciendo el patrimonio de los bancos.
En cuanto a la morosidad, el sector mostró un comportamiento controlado, con capacidad de respuesta ante ciclos adversos, especialmente aquellos vinculados a factores climáticos que impactan directamente en la economía real.
“El sistema financiero es siempre un reflejo de lo que está pasando en la economía y de lo que se puede sentir en la economía, principalmente en la economía real. Así que, en definitiva, creo que el año fue bueno y eso potencia un inicio de un nuevo ciclo. Con la noticia de ayer, repito, muy auspicioso”, señaló Serafini.

Uno de los hechos importantes del año fue la obtención del segundo Grado de inversión, un logro que, según Serafini, refuerza la visibilidad internacional de Paraguay y potencia la llegada de capitales.
A esto se suma el fortalecimiento del marco institucional, con la consolidación de la supervisión financiera bajo la órbita del Banco Central del Paraguay, integrando a la Superintendencia de Bancos, del Mercado de Valores y de Seguros, un paso clave para facilitar inversiones y mejorar los mecanismos de control integral.
De cara a 2026, las proyecciones del sector apuntan a un nuevo impulso dijo, con un crecimiento estimado del PIB cercano al 5%, el crédito podría expandirse en torno al 15%, acompañado por el acceso a recursos más competitivos tras el grado de inversión. Sectores como el forestal y el maquilador ya cuentan con una cartera relevante dentro del sistema financiero y presentan margen para seguir creciendo.
Finalmente, Serafini remarcó que el financiamiento es solo una parte del desafío y que la disponibilidad de mano de obra calificada y el aumento de la productividad aparecen como piedras angulares para sostener el crecimiento.
Educación, formación técnica y educación financiera mencionó se consolidan, así como ejes estratégicos para acompañar la llegada de nuevas inversiones y asegurar el éxito de los proyectos productivos.