La conectividad avanzada es describir redes y tecnologías de comunicación que van más allá de la conectividad tradicional, por ejemplo, de un simple acceso a internet.
Se enfoca en ofrecer mayor velocidad, confiabilidad, baja latencia, seguridad y capacidad de integración para distintos servicios y dispositivos. En otras palabras, no se trata solo de "estar conectado", sino de cómo y para qué se está conectado.
Juan Ayala, Jefe de Productos y Servicios de Personal Empresas reconoció que el concepto puede sonar complejo, pero lo ilustró con un ejemplo cotidiano. "Todos vinimos hoy con un teléfono celular. Con este teléfono podemos hacer muchísimas cosas. Eso es hiperconectividad", explicó.
Así, comparó a las empresas con un dispositivo que necesita Internet y velocidad, pero también protección.
"El término avanzada solamente dentro del concepto del personal, es conectividad más, o sea, Internet más estabilidad en la conexión de Internet. Hay que agregarle una caja muy importante que es la seguridad o la ciberseguridad", señaló.
La ciberseguridad, un escudo invisible
El ejecutivo enfatizó que la protección de la información no es un tema exclusivo de grandes corporaciones.
Ayala mencionó que la ciberseguridad no es exclusiva de las grandes corporaciones, sino que comienza desde el hogar, abarcando desde emprendedores hasta compañías de gran tamaño.
Destacó además que los datos representan el activo más importante de cualquier empresa y resaltó la necesidad de concientizar al mercado sobre su cuidado, dado que constituyen un valor monetario fundamental.
Pymes, las más vulnerables
Ayala reveló que hoy el 50-60% de los ataques cibernéticos están destinados a pequeñas y medianas empresas. "Primero porque las pymes son las más vulnerables y las que menos están invirtiendo efectivamente en seguridad", advirtió.
Además, explicó que en las grandes compañías el impacto de un ataque no se limita al aspecto financiero, sino que también afecta la reputación y señaló que cuando la información se filtra al mercado, se produce una pérdida reputacional significativa que hace muy difícil recuperar la confianza de los clientes.
El representante de Personal Empresas sugirió que la ciberseguridad se vea como una inversión y no como un costo.
"Lo importante es arrancar y arrancar desde el punto 1. Y eso de manera escalable puede llegar a tu valor número 10, que es la ciberseguridad 360", dijo.
Finalmente, instó a los empresarios a abordar la ciberseguridad desde un enfoque estratégico, destacando que un ataque que exponga la información de los clientes en Internet puede generar un impacto significativo, afectando la confianza tanto de los consumidores como en la percepción de la empresa.