El mercado de capitales de Paraguay atraviesa una transformación que podría marcar un antes y un después en su historia, desarrollando una revolución silenciosa con la Caja de Valores del Paraguay (Cavapy), a decir de César Paredes, Directivo de la entidad.
Paredes explicó durante el Reinventando Paraguay Itapúa Summit, de Forbes Paraguay, que la institución nace para custodiar, compensar, liquidar y registrar los títulos valores del país. Agregó que esto promete abrir la puerta a la llegada de capital extranjero de forma más ágil y segura.
"Hace cuatro años empezamos a conversar sobre nuestros costos operativos porque teníamos que custodiar los títulos de los clientes de forma física, con todo lo que eso implicaba en personal y seguridad. Fue entonces que miramos cómo funcionaba el resto del mundo y descubrimos el rol de las depositarias centrales", explicó.
En países como Argentina, Chile o Perú, la existencia de una central depositaria es un estándar que facilita la transparencia y la seguridad de las operaciones. En Paraguay, en cambio, era la propia Bolsa la que concentraba todas las funciones: transacción, custodia, compensación y liquidación.
Paredes detalló al respecto que las normas internacionales recomiendan separar esos procesos porque representan riesgos distintos. A partir de entonces, Cavapy no solo pasó a representar un proceso de innovación para el mercado de capitales local, sino una necesidad.
Proceso de Cavapy
El Directivo de Cavapy indicó que el paso decisivo para constituir la institución llegó con el apoyo del Banco Continental y de la Comisión Nacional de Valores. A partir de ahí, el proyecto tomó forma y se consolidó bajo el nombre de Cavapy.
La nueva institución se organiza como un ente privado, pero de bien público, capaz de custodiar títulos valores y, lo más importante, conectar al mercado paraguayo con otras depositarias del mundo.
"El presidente de la bolsa peruana nos dijo claramente que sus fondos de pensiones no podían invertir en Paraguay porque no teníamos una central depositaria profesional. Es decir, estábamos cerrados a una parte del mundo financiero solo por carecer de esa estructura básica", expuso, para graficar la relevancia de Cavapy.
Con Cavapy en funcionamiento, Paredes remarcó que el escenario cambia radicalmente. Por ejemplo, con la depositaria, en un futuro cercano, un inversor en Miami, Madrid o Sídney podrá adquirir títulos paraguayos desde su propia cuenta bancaria, sin necesidad de abrir cuentas locales ni atravesar trámites burocráticos.
El objetivo final es que un norteamericano vea en su cuenta un título valor paraguayo, custodiado en su país pero respaldado en Paraguay. "Eso va a ser una revolución financiera para nosotros", aseguró.
Impacto directo
Cavapy trabaja con la empresa estadounidense Montran, proveedora de software especializado para depositarias centrales, lo que garantiza estándares internacionales. Esa tecnología es, además, un puente con custodios globales como Euroclear, interesados en conectarse con Paraguay si el país cuenta con la infraestructura adecuada.
En cuanto al impacto potencial de Cavapy, Paredes explicó que la expectativa es enorme. Si bien hoy la Bolsa de Valores de Asunción opera entre US$ 5.000 y US$ 6.000 millones al año, alrededor del 15% del PIB, en Argentina y Brasil, la cifra supera el 100% del producto.
"Hace seis años estábamos en el 1% del PIB, ahora ya estamos en 15%. El crecimiento es exponencial, y con la calificación de grado de inversión, cuando llegue la segunda nota pendiente, el flujo de capital se va a multiplicar", observó.
De acuerdo con Paredes, el horizonte ya está trazado: en 2027 podría concretarse la primera venta de acciones de una empresa paraguaya a inversores extranjeros a través de Cavapy. Con esto, el mercado de capitales nacional podría proyectarse como un actor relevante en la región.