En el marco del Connect Ciudad del Este Summit, organizado por Forbes Paraguay, la energía eléctrica se posicionó en el centro del debate sobre el desarrollo económico de Paraguay. Ante un escenario de crecimiento y mayor demanda, el Presidente de la ANDE, Félix Sosa, delineó los principales desafíos y oportunidades del sistema energético, con foco en la competitividad tarifaria, la sostenibilidad a largo plazo y la necesidad de modernizar la infraestructura.
Remarcó así que Paraguay parte de una ventaja estructural, teniendo en cuenta su abundancia de energía limpia y renovable. Según explicó Sosa, la demanda actual ronda los 1.000 megavatios y ubica al país en una posición destacada a nivel global en términos de actividad energética.
Dicho momento, sostuvo, es resultado de una planificación sostenida y de un trabajo coordinado entre el sector público y privado, donde la ANDE, cuenta con un plan maestro de generación con horizonte al 2043, actualizado cada dos años en función del dinamismo económico y las proyecciones oficiales.
“La tarifa de la energía eléctrica en Paraguay es la más competitiva de la región y tal vez del mundo; seguirá de ese modo por mucho tiempo más, pero eso no significa que no deba existir una tarifa adecuada para garantizar la seguridad energética a largo plazo”, afirmó Sosa, enfatizando en la necesidad de avanzar hacia una “tarifa técnica” que permita sostener las inversiones necesarias sin comprometer la estabilidad del sistema.
Así, el titular de la estatal eléctrica puntualizó que la Administración funciona como cualquier otra empresa, necesitando ingresos para invertir y asegurar el servicio. Más aún si se tiene en cuenta que la tarifa de Paraguay es cuatro veces menor que en Uruguay, tres veces menor que en Brasil y, en promedio, incluso frente a Argentina, sigue siendo más competitiva, por lo cual un ajuste general sería gradual y focalizado.
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Actualizaciones clave
El debate sobre una eventual actualización tarifaria aparece como uno de los ejes más sensibles y desde la ANDE aclaran que no se trataría de un aumento generalizado, sino de una adecuación dirigida a los sectores de mayor consumo.
“El proyecto que estamos estudiando no afectaría al 90% de la población paraguaya. Apuntamos a usuarios con consumos superiores a 5.000 kWh mensuales, que representan aproximadamente el 10% y tienen capacidad de afrontar una tarifa adecuada”, explicó Sosa.
En paralelo, el titular de la estatal reconoció uno de los principales problemas estructurales del sistema siguen siendo las pérdidas en distribución, pues actualmente, Paraguay registra niveles cercanos al 20%, por encima del promedio regional del 15%. Así, hay una diferencia de aproximadamente cinco puntos porcentuales respecto a la región, lo cual responde en gran medida al robo de energía, a decir de Sosa.
A pesar de este escenario, Sosa aseguró que la ANDE se ubica entre las empresas más eficientes de la región en términos operativos, según auditorías internacionales recientes. El objetivo, dijo, es evitar que esas ineficiencias se trasladen a la tarifa final.
El rol del sector privado
Un punto clave también abordado por Sosa fue la apertura al sector privado en la generación de energía, habilitada por una nueva legislación. Esta normativa permitirá que grandes usuarios, a partir de demandas de 30 megavatios, puedan comprar energía directamente a generadores privados, sin intermediación de la ANDE, utilizando sus redes o incluso desarrollando infraestructura propia.
“Es una ley muy moderna que abre el juego a nuevas inversiones. Esperamos que, a medida que crezca el sistema, también surja la necesidad de un regulador independiente que garantice reglas claras para todos los actores”, sostuvo.
El Presidente de la ANDE también se refirió a los desafíos urbanos, particularmente en Ciudad del Este, donde la infraestructura eléctrica convive con un entramado desordenado de cables de telecomunicaciones. En este punto, remarcó la necesidad de una mayor corresponsabilidad del sector privado para avanzar hacia soluciones subterráneas que mejoren tanto la eficiencia como el aspecto visual de las ciudades.