El crecimiento del sector ganadero podría comenzar a observarse desde 2027, según Mario Balmelli
Desde la Comisión de la Carne de la ARP, liderada por Mario Balmelli, apuntan a una necesaria coordinación entre el Estado, la industria y los productores para construir una política pecuaria sólida. La meta es pasar del estancamiento al crecimiento en el rubro ganadero y el año 2027 se vislumbra como un posible punto de inflexión si se logran estos cambios estructurales.
¿Cómo se encuentra actualmente el sector cárnico nacional?
El sector agropecuario es uno de los pilares de la economía nacional. El 75% de todas las divisas que entran al Paraguay entran de la mano de dicho rubro, donde el sector pecuario es partícipe de una gran parte y además ocupa una gran cantidad de mano de obra.
Por ello, para nosotros y para el país es muy importante el sector ganadero, siendo la carne un producto estrella y parte de lo que queremos promocionar dentro de la marca país. Actualmente, estamos atravesando un momento difícil, con tres o cuatro años consecutivos en donde lamentablemente tuvimos precios muy bajos para el productor.
Lo hemos venido diciendo desde hace mucho tiempo: el negocio ganadero se volvió impredecible. El sector siempre tuvo un nivel de rentabilidad que lo acompañó de manera escasa, pero segura; sin embargo, hoy ese nivel de seguridad lo hemos perdido.
Estamos convencidos que podemos revertir eso y podremos pasar de lo que yo llamo un círculo vicioso a un círculo virtuoso. Tenemos que aumentar la cantidad de terneros nacidos y el volumen de ganado faenado, esto aparte de exportar más carne y generar el ingreso de más divisas, todo sin poner en riesgo la provisión de carne de consumo local en calidad.

¿Y cómo se logra todo eso?
Esto se logra, primeramente, dialogando. Tenemos que empezar por construir una política pecuaria en el país; siento que hay interés y voluntad, pero que cada uno de los ministerios del Estado paraguayo tiene una línea que no está coordinada entre sí y por ello es necesario el diálogo.
El sector industrial, el sector productivo y el Estado paraguayo deben conversar entre sí y deben hacerlo con responsabilidad y un poco de tolerancia. Resulta primordial construir un proceso de vuelta al crecimiento y esto implica una resignación a expectativas y esto, a su vez, paciencia.
Considero que podremos lograrlo porque Paraguay es el único país de la región que tiene condiciones de crecer en ganadería y provee una carne de calidad e inocuidad apta para los mejores estándares. Todos estos factores deben ser aprovechables para materializar la ansiada política pecuaria.
Sabemos que venimos de años complicados pero, ¿cuándo se podría ver ese punto de inflexión o esa curva hacia arriba en crecimiento de la ganadería?
Creo que será en el 2027, si hoy logramos revertir el espíritu conservador de los precios bajos para el productor. Esto, si bien llegue a bajar el hato ganadero por la suma de factores desfavorables encontrados principalmente en el clima, del cual depende el sector agropecuario.
En Australia, que es el segundo exportador más grande del mundo, han llegado a bajar en época de crisis hasta hasta cuatro millones de cabezas de ganado de las 29 millones que tenían. Hoy, sin embargo, vuelven a estar en la cúspide porque tuvieron una política pecuaria que les permitió volver a los mejores índices y eso le falta Paraguay.