Diversificación y tecnología podrían ser las claves del crecimiento agrícola en 2025, para CEO de Bayer
El CEO de Bayer Paraguay, Hernán Passini, manifestó que de cara al 2025, el país apunta a superar niveles de producción anteriores, con la diversificación de cultivos y el maíz zafriña como piezas clave. Sin embargo, los desafíos climáticos seguirán siendo un factor determinante para el desempeño del sector.
¿Cuál es su análisis sobre el cierre económico del 2024 teniendo en cuenta el sector?
Ha sido un año muy interesante y movido, definitivamente marcado por el crecimiento. Este año logramos un balance económico y comercial importante, algo que siempre valoramos. La verdad es que el 2024 empezó con muchas alarmas prendidas.
Las proyecciones climáticas eran muy desafiantes para el sector agrícola, ya que se preveía un efecto "La Niña" y una sequía en el periodo crítico del cultivo de la soja. Este es el principal cultivo de Paraguay, por lo que cualquier impacto grande en la soja afecta no solo al productor, sino también a toda la cadena de comercialización y al país en general.
Sin embargo, hacia el final del ciclo, las cosas comenzaron a acomodarse. Hoy nos encontramos en una situación donde el 90% del área de soja está en condiciones excelentes o muy buenas, lo cual es un muy buen indicador. Aún falta cerrar parte del ciclo del cultivo, donde se definirán realmente los rendimientos.

¿Cómo está ayudando la tecnología a mitigar los riesgos asociados al cambio climático?
El clima, en lo que respecta a la producción extensiva, no es controlable por el productor. Sin embargo, eso no significa que no pueda tomar decisiones para mitigar los riesgos. Aquí es donde la tecnología juega un rol muy importante. Desde el acceso a la información y la predicción climática hasta la adecuación de paquetes tecnológicos para las condiciones esperadas, los productores tienen muchas herramientas para ajustar sus estrategias.
Esto incluye semillas con alta plasticidad, que pueden adaptarse a distintos ambientes manteniendo su rendimiento, y biotecnología que permite producir más con menos. Aunque el clima no se controla, el productor maneja cómo utilizar esta información para plantear su estrategia productiva.
¿Podría compartirnos su visión sobre el 2025?
Creemos que el 2025 podría ser un año en el que se alcancen o incluso superen los niveles de producción de soja del año pasado. Además, la diversificación de cultivos empezará a jugar un rol cada vez más importante. El maíz zafriña, por ejemplo, es clave para la rotación de cultivos.
No solo contribuye como producto en sí, sino que también mejora el manejo estratégico de la soja. Las perspectivas para el 2025 son muy positivas, aunque nuevamente enfrentaremos desafíos climáticos.