Oro en cáscara: Paraguay duplicará su producción de maní y apunta a conquistar más mercados
Marcelo Hartmann, gerente de Agromaní, mencionó que, a diferencia de la soja, el maní es originario de la zona, por lo que su capacidad de producción es mucho mayor. Explicó que, en este rubro, el productor puede realizar mejores inversiones en su parcela y que, al tratarse de una leguminosa, su proceso de simbiosis contribuye a mejorar las condiciones del suelo.
Estas características, según señaló, ayudarán a impulsar la producción en el país, permitiendo duplicar la superficie de siembra actual. "El maní permite que el productor mejore su suelo, ya que logra producir lo que la soja no consigue", comentó.
Hartmann, ingeniero agrónomo de profesión, explicó que la producción de maní en la región oriental comenzó hace aproximadamente 14 años y, aunque sigue realizándose en pequeña escala, tiene una proyección de expansión importante.
Actualmente, Agromaní cuenta con una superficie de siembra de 3.000 hectáreas, mientras que en toda la región se cultivan alrededor de 11.000 hectáreas. En promedio, el rendimiento es de 3.800 kilos por hectárea, siendo éste valor similar a Argentina y acercándose a los niveles de Brasil.
"Sin lugar a dudas, este año superaremos el nivel de producción. En la campaña 2025-2026, la superficie cultivada pasará de 11.000 a 22.000 hectáreas mecanizadas, o incluso más", afirmó.
Hartmann explicó que el Arachis hypogaea, conocido como maní, es originario de los Andes y se extiende hacia el Atlántico, abarcando Paraguay, Bolivia, Argentina y Brasil. "Los aborígenes ya lo consumían y lo multiplicaban. Así como la soja es originaria de China, el maní es originario de esta región", agregó.
Destacó que esta adaptación natural al clima local le otorga ventajas frente a otros cultivos, aumentando su relevancia en la producción agrícola paraguaya. Además, subrayó que el maní tiene una mayor capacidad de recuperación ante el estrés hídrico, lo que lo convierte en una alternativa atractiva para los agricultores.
"El maní puede ocupar el mismo espacio que la soja, ya que produce proteína y también aceite, de una calidad superior. Su aceite soporta mayores temperaturas antes de degradarse, lo que lo hace más resistente que el de soja", explicó.
Sin embargo, aclaró que el nicho principal del maní en Paraguay no es la producción de aceite, sino la confitería, abasteciendo mercados de chocolates, snacks y otros productos.

Señaló que la mayor parte del maní producido en el país se destina a la exportación, con un porcentaje menor para el consumo interno. Asimismo, diferenció entre el maní mecanizado, cultivado en las 11.000 hectáreas actuales, y el maní manual, que aunque comparte el mismo sabor, tiene un proceso de siembra distinto.
"Nuestro enfoque principal es el mercado de exportación, aunque también abastecemos el mercado interno. En el futuro, podríamos ampliar nuestra oferta con productos de mayor valor agregado, como aceite, mantequilla y snacks", adelantó.
En cuanto a los destinos comerciales, Hartmann mencionó que Paraguay apunta al mercado europeo, con Ámsterdam como centro de distribución, además de Estados Unidos, México, Asia y Rusia. Actualmente, el maní paraguayo llega a 35 países alrededor del mundo.
Finalmente, destacó que el maní paraguayo tiene un gran potencial de crecimiento y un futuro prometedor, especialmente considerando el creciente interés de los consumidores jóvenes en incrementar su consumo de proteína vegetal como alternativa a la de origen animal.