Forbes Paraguay
Negocios

Créditos de carbono y la oportunidad para transformar la economía paraguaya

Paul Fernández Editor de Contenidos

cero emisiones carbono
internet
Share

Con una posición privilegiada como gran capturador de créditos de carbono, el país busca atraer inversiones y posicionarse como un actor clave en la economía verde regional.

23 Octubre de 2025 16.00

En los últimos años, Paraguay logró un avance significativo en sus políticas económicas, lo que ayudó a posicionarlo como un destino atractivo para las inversiones, con la mirada puesta en diversificar su matriz exportadora.

A partir de eso, distintos sectores se desarrollaron de forma sostenida, despertando el interés de empresas locales e internacionales por explorar nuevos rubros.

Uno de los que está generando cada vez más atención a nivel mundial es el de créditos de carbono, que pasó a ganar protagonismo desde el 18 de febrero cuando el Presidente de la República, Santiago Peña, firmó el Decreto que reglamenta la Ley N° 7190/23 "De los Créditos de Carbono". 

La normativa permitirá generar, registrar y comercializar créditos de carbono para mitigar el impacto ambiental de las emisiones de gases de efecto invernadero. 

de barros
Rolando de Barros, Ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES)

En ese sentido, Rolando de Barros, Ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) indicó que mediante el decreto se busca darle integridad a los créditos de carbono para que Paraguay pueda ofrecer al mundo estos créditos, tanto en el mercado voluntario como en el regulado. 

Resaltaron que Paraguay tiene una posición de gran ventaja dado que se trata de un gran secuestrador de carbono. "Podemos ofrecer al mundo servicios ambientales para que otras regiones y las grandes empresas puedan cumplir sus compromisos de reducción de emisión de carbono", agregó. 

Un gran capturador 

Victor González, Director Nacional del Mercado de Carbono, dependiente del MADES, dijo que los créditos de carbono representan una unidad específica, donde equivale a una tonelada de gases de efecto invernadero reducido o evitado. 

Comentó que la mecánica se da de la siguiente manera: se realizan proyectos de mitigación en un área específica sobre un sector específico, que puede ser el industrial, transporte, forestal, ganadero o agrícola, para presentarse ante estándares de certificación internacional en un proceso de validación. De ahí en adelante, se registran y se emiten los créditos de carbono. 

Ya en ese punto, señaló que estos créditos son transaccionables en dos tipos de mercados. Primero está el mercado voluntario, donde las empresas privadas, por una política de responsabilidad social y ambiental, adquieren estos certificados con el objeto de promocionar la responsabilidad ambiental de esos productos, aludiendo a una huella de carbono neutral.

En segundo lugar, está el mercado regulado, donde están los países que se comprometieron ante la Convención Marco de las Naciones Unidas del Cambio Climático, del cual Paraguay es signatario y lo ratificó a través de la firma del Acuerdo de París en el 2015, a disminuir sus emisiones. 

"Estas transacciones se dan ya entre países a través de acuerdos bilaterales como el que Paraguay firmó con Singapur o con Taiwán, por ejemplo. Se hace un mecanismo de autorización de transferencia por parte del país de donde va a salir el crédito y se hacen ajustes contables a los inventarios de gases de efecto invernadero", acotó. 

Afirmó que la ley en Paraguay le da un marco jurídico a esas operaciones y sienta las bases para dotar de una seguridad comercial, financiera y jurídica a las inversiones que se hagan en el país con el objeto de transaccionar estos créditos. 

Líder mundial 

Javier Giménez, Ministro de Industria y Comercio (MIC), indicó que Paraguay "quiere dar un salto y pasar a ser un líder mundial en créditos carbonos", pues considera que "gracias a esta normativa de avanzada, los créditos de carbono producidos en Paraguay tienen el sello de integridad, lo que permite su valorización".

Comentó que la ley ofrece una gran oportunidad ya que el mercado voluntario está pagando hoy entre US$ 3 y 15 US$ por tonelada de carbono secuestrado, y el mercado regulado entre US$ 40 y US$ 70. 

Dado el tipo de proyecto de secuestro de carbono que el Paraguay brinda en su sector forestal, agregó, esto puede convertirse en un mercado de exportación de entre US$ 300 y US$ 500 millones al año. 

10