Canola paraguaya busca alcanzar exportaciones en US$ 12 millones e instalarse en más mercados internacionales
Atendiendo datos de INBIO, la producción de canola había cerrado el 2024 con una superficie de 63.359 hectáreas de área de siembra. Si bien esto representa una ligera disminución, siendo 28.634 hectáreas menos que en 2023, los niveles de producción se mantuvieron de manera sostenida y las diversas empresas dedicadas a la exportación de la oleaginosa esperan un rendimiento considerable para el presente año.
Darci Bortoloso, Presidente de Copordini S.A., industria nacional dedicada al procesamiento de la canola, detalló que la empresa generó en 2024 ingresos en US$ 10 millones, por un total de 8.000 toneladas exportadas. La mencionada firma industrializa la oleaginosa y comercializa el aceite y la harina, este último producto se vende en su totalidad en el mercado interno, a diferencia del óleo.
"Desde el 2018 exportamos el 100% del aceite y queremos llegar a otro volumen de producción, superando nuestra capacidad de 25 mil toneladas por año. Fácilmente podríamos exportar en US$ 12 millones, pero las fábricas para el procesamiento aún son pequeñas, por lo cual seguimos trabajando hasta finalmente lograr una duplicación en nuestra producción", expresó.
En granos, desde Copordini no se realizan exportaciones de la oleaginosa, transformando la totalidad de la producción en los dos derivados con los cuales trabaja. Para ello, adquieren los granos a través de la Cooperativa de Producción Agropecuaria Naranjal Ltda. (Copronar), para luego pasar al proceso de la industrialización.

A través de sus certificados internacionales, la industria puede ubicarse en cualquier país del mundo con la canola nacional procesada. No obstante, hasta el momento el 80% de su producto se destina a Brasil; al respecto, Bartoloso enfatizó en la búsqueda de más mercados internacionales para la canola paraguaya, con el objetivo de fortalecer su presencia en los escenarios clave.
"Ahora, para este 2025, esperamos que se mejoren los precios para seguir exportando y tener resultados positivos al final del año porque los commodities en este momento están pasando por grandes dificultades. Podemos mirar por ejemplo a la soja, que cayó de precio, y como resulta más difícil su venta; para nosotros también observamos dificultades, pero esperamos cerrar el 2025 con buenos números", subrayó.
Atendiendo datos de INBIO, el cultivo de la canola había venido en aumento, pues solo entre 2022 a 2023 creció en 13.805 hectáreas, pasando de 78.189 a 91.993 hectáreas. Los productores van optando de manera considerable sobre la oleaginosa y, si bien, para 2024 se redujo el área de siembra, se busca volver a ese repunte logrado anteriormente.
