La Bolsa de Valores de Asunción rompe la barrera de US$ 1.000 millones en emisiones primarias
La Bolsa de Valores de Asunción (BVA) está pasando por uno de los años más expansivos de su historia. Las emisiones primarias superaron los US$ 1.000 millones por primera vez, un hito que para César Paredes, Presidente de CADIEM Casa de Bolsa, marca un punto de inflexión: "El dinero nuevo es lo que importa, porque significa que las empresas están confiando en la BVA para financiarse". El fenómeno ocurre en paralelo a un crecimiento económico cercano al 5% y a un inesperado flujo de capital internacional que comienza a reposicionar a Paraguay en los radares regionales.
El dato más contundente del año muestra que las emisiones primarias alcanzaron G. 7,18 billones (US$ 1.025 millones), con un crecimiento interanual del 60,5%, según cifras de CADIEM. El mercado secundario acompañó con G. 46,8 billones negociados (+16,6%).
Los bancos siguen siendo el motor del financiamiento, concentrando el 50% de las emisiones en guaraníes y el 63% en dólares. Para Paredes, no es casual: "El sector financiero descubrió los beneficios del bono financiero. Primero veían a la BVA como competencia, hoy la usan para fondearse a plazos largos". Aun así, también advierte que, aunque el instrumento funcionó muy bien para el ecosistema, el canal minorista debe ser cuidado para evitar riesgos sin respaldo de garantía.
Las señales macroeconómicas siguen impulsando el apetito por emisiones. El producto interno bruto (PIB) anual proyecta un crecimiento del 5%, el tipo de cambio se mantiene estable por efecto de tendencias globales, y se observa un aumento del 19,4% en la importación de maquinaria y equipos, junto con un crecimiento del 16,8% en la formación bruta de capital fijo.
Paredes interpreta estos datos como una antesala: "Cuando ves subir la formación de capital y la importación de máquinas, estás mirando crecimiento futuro, y ese crecimiento necesita financiamiento".
A estos números se suma un nuevo flujo de capital humano y financiero que consiste de migrantes e inversores provenientes de Bolivia. "Están llegando con montos de US$ 300.000, 500.000 o 1 millón. Es plata fresca que le viene muy bien al mercado".
El ingreso de organismos como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo a instrumentos en moneda local también juega un rol clave porque envía una señal "fuertísima de confianza", según Paredes, y podría fortalecer el camino hacia el grado de inversión.

Paredes sostiene que el acceso al mercado de capitales está elevando el estándar empresarial del país:
"Entrar a la BVA obliga a mejorar tu gobernanza. En un mercado competitivo, la formalidad va a ser cada vez más rentable".
Las empresas del sector financiero, comercial y de servicios hoy encuentran en los bonos una vía para financiar crecimiento sin depender exclusivamente del sistema bancario. Por ende, el desafío pendiente consiste en que la industria, especialmente manufactura y agroindustria, gane espacio como emisor protagonista.
No obstante, el mercado ya opera a una escala inédita, con US$ 7.749 millones negociados entre enero y noviembre y un promedio mensual de US$ 652 millones. Además, presenta tasas competitivas, ubicadas en 10,3% en guaraníes y 7,15% en dólares, con plazos de hasta 10 años. Mientras países de la región lidian con tasas del 15% al 22%, Paraguay sostiene un costo de financiamiento atractivo que favorece la salida al mercado.
En paralelo, la BVA y la Caja de Valores del Paraguay (Cavapy) avanzan hacia una modernización sin precedentes con la implementación del sistema tecnológico de Nasdaq, uno de los mayores operadores de bolsas del mundo, y de Montran, proveedor líder global de soluciones para pagos y liquidación de valores, que permitirá operar con estándares globales y aumentar la confianza de inversores institucionales internacionales.
Para Paredes, el 2025 no es un techo, sino una señal de urgencia:
"Paraguay necesita un volumen de emisión anual de US$ 2.500 millones. Si queremos sostener el ritmo de crecimiento, la BVA tiene que ser protagonista".
Ante la demanda creciente, bancos paraguayos necesitarán emitir en el exterior para captar fondeo de mayor plazo y diversificar sus fuentes de capital.
La combinación de crecimiento económico, confianza internacional y un mercado primario que superó la barrera de US$ 1.000 millones demuestra que la BVA se esta convirtiendo en un engranaje central de la inversión en Paraguay. El próximo movimiento dependerá de si el país logra escalar hacia los US$ 2.500 millones y consolidar un ecosistema donde más sectores productivos encuentren en el mercado de capitales su plataforma de expansión.