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El ránking de los 10 mayores productores de petróleo del mundo, según la EIA

Frank Holmes

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El mundo sigue consumiendo más de 100 millones de barriles diarios y la demanda podría trepar a 124,1 millones en 2050. Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudita lideran la producción, mientras nuevos jugadores y riesgos geopolíticos reconfiguran el mapa energético global.

20 Julio de 2026 07.41

Aunque se la dio por muerta más veces de las que se puede contar, la industria del petróleo sigue en el centro de la economía global: el mundo consume más de 100 millones de barriles diarios, según la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA). 

Las proyecciones de la OPEP apuntan a que la demanda mundial de crudo llegará a 113,3 millones de barriles por día en 2030 y a 124,1 millones en 2050, con la mayor parte del crecimiento impulsado por economías no pertenecientes a la OCDE. El petróleo seguirá siendo un insumo clave para la economía mundial por muchos años.

Alimenta aviones, camiones y barcos; y también se usa para producir plásticos, químicos, fertilizantes, medicamentos y una infinidad de productos cotidianos que la mayoría de la gente rara vez asocia con este material.

A continuación, los 10 principales países productores de petróleo, según el ranking más reciente de la EIA. Todos los datos corresponden a 2025.

Los 10 mayores productores de crudo del mundo en 2025
Los 10 mayores productores de crudo del mundo en 2025. Imagen: Forbes.com

10. Kuwait | 2,6 millones de barriles por día

Kuwait aparece último en esta lista, pero es un peso pesado si se lo mide por sus reservas. El país se asienta sobre unos 101,5 mil millones de barriles de crudo, suficientes para sostener la producción actual durante aproximadamente un siglo. Sus reservas, además, están entre las de menor costo del mundo.

Sin embargo, la producción kuwaití cayó por debajo de su nivel tradicional, cercano a los 3 millones de barriles diarios. La industria es totalmente estatal, manejada por Kuwait Petroleum Corporation, y el petróleo representa alrededor del 90% de los ingresos del gobierno y de las exportaciones.

Kuwait es un buen ejemplo de por qué las reservas, por sí solas, no cuentan toda la historia: disponer de un recurso enorme y monetizarlo de manera eficiente son dos cosas muy distintas.

9. Brasil | 3,8 millones de barriles por día

Brasil se convirtió en una de las historias más atractivas del petróleo offshore. Sus gigantescos yacimientos del presal se encuentran bajo gruesas capas de sal en aguas profundas del Atlántico, lo que exige tecnología sofisticada y enormes montos de capital para desarrollarlos.

Esa inversión está dando frutos. Petrobras, por ejemplo, informó que su campo Búzios alcanzó un récord de 1,1 millones de barriles diarios en junio. Ese solo campo representa aproximadamente un tercio de la producción de petróleo operada por Petrobras en Brasil.

El país se consolidó como un gran exportador de crudo, aunque sigue importando parte de los combustibles refinados. Para los inversores, Brasil ofrece pozos de alta productividad y una base de recursos en crecimiento.

8. Emiratos Árabes Unidos | 3,8 millones de barriles por día

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) igualaron a Brasil con aproximadamente 3,8 millones de barriles diarios en 2025, pero comenzaron 2026 con una postura mucho más agresiva.

El país abandonó oficialmente la OPEP en mayo y desde entonces elevó su producción hasta un récord de 4,1 millones de barriles diarios en junio. El movimiento refleja el deseo de Abu Dabi de producir según sus intereses nacionales, sin quedar atado a un sistema de cuotas.

Los EAU abastecen a importantes mercados asiáticos, incluidos China, India y Japón, y han invertido de forma intensa en oleoductos, puertos, instalaciones de almacenamiento y capacidad de refinación.

En una gran disrupción de la oferta, como la que afecta al Estrecho de Ormuz, esa combinación de flexibilidad logística y capacidad de refinación puede ser casi tan valiosa como el propio petróleo.

7. Irán | 4,1 millones de barriles por día

Pocas industrias petroleras han estado tan moldeadas por la política como la de Irán.

El país posee la cuarta mayor reserva probada de petróleo del mundo y la segunda mayor reserva de gas natural, pero sanciones, guerras y una limitada inversión extranjera han mantenido la producción muy por debajo de su potencial.

Irán llegó a producir más de 6 millones de barriles diarios en su pico de los años 70. Hoy, su comercio de crudo depende en gran medida de China y de una red compleja de buques e intermediarios diseñada para sortear las sanciones.

Irán sigue siendo relevante para los inversionistas en energía porque incluso una interrupción moderada de su producción puede mover los precios globales, especialmente cuando las tensiones afectan el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos críticos más importantes del planeta para el transporte de energía.

6. China | 4,3 millones de barriles por día

China es mejor conocida como el mayor importador de crudo del mundo, pero también es un productor significativo.

Pekín pasó años presionando a sus petroleras estatales para aumentar la producción doméstica por razones de seguridad energética. La producción subió de unos 3,8 millones de barriles diarios en 2020 hasta un récord de 4,3 millones en 2025.

PetroChina sigue siendo el mayor productor del país, mientras que CNOOC logró un crecimiento particularmente fuerte a partir de sus campos offshore. Nuevos descubrimientos y un aumento del gasto en exploración también ayudaron a incrementar las reservas nacionales.

Aun así, China importó aproximadamente 11,55 millones de barriles diarios en 2025. El envejecimiento de los yacimientos y el mayor costo de los recursos no convencionales sugieren que la producción interna se acerca a un techo económico. La dependencia continua de China del petróleo importado sigue siendo un pilar clave de la demanda global de crudo.

5. Irak | 4,4 millones de barriles por día

Irak posee alrededor de 145 mil millones de barriles de reservas probadas de petróleo, la quinta cifra más alta del mundo.

Sus campos son grandes y relativamente baratos de operar, por lo que, en teoría, Irak debería poder producir bastante más petróleo del que bombea hoy. El problema es llevar esos barriles al mercado de manera confiable.

Aproximadamente el 93% de las exportaciones de crudo iraquí salen por terminales cercanas a Basora, en el Golfo Pérsico. Cuando el tráfico por el Estrecho de Ormuz se interrumpe, los tanques de almacenamiento se llenan y los productores se ven obligados a cerrar pozos.

Irak ofrece un potencial geológico enorme, pero los cuellos de botella de infraestructura, las vulnerabilidades en las exportaciones y las disputas políticas siguen limitando esa ventaja.

4. Canadá | 5 millones de barriles por día

Canadá es el único productor del top cinco —además de EE.UU.— ubicado íntegramente en América del Norte, un diferencial importante en una época de creciente riesgo geopolítico.

Gran parte de su producción procede de las arenas bituminosas de Alberta, donde el bitumen se extrae en superficie o se recupera en el subsuelo mediante inyección de vapor.

Los proyectos de arenas bituminosas son caros de construir, pero pueden operar durante décadas con tasas de declinación relativamente bajas. Por eso se diferencian de los pozos de shale, que requieren perforación continua para mantener la producción.

Canadá marcó un nuevo récord en 2025: la producción de crudo y volúmenes equivalentes promedió 5,35 millones de barriles diarios según la medición más amplia del regulador canadiense. Alberta aportó casi el 84% de ese total.

3. Arabia Saudita | 9,6 millones de barriles por día

Arabia Saudita sigue siendo el país más influyente del mercado petrolero global, aunque ya no ocupa el primer lugar en producción. Su bombeo subió a aproximadamente 9,6 millones de barriles diarios en 2025, a medida que la alianza OPEP+ empezaba a desarmar los recortes voluntarios de producción.

Saudi Aramco controla más de 260 mil millones de barriles de reservas probadas y opera algunos de los campos más grandes y de menor costo jamás descubiertos. Tan importante como eso es la capacidad de producción ociosa que el reino mantiene y puede poner en línea relativamente rápido.

La mayoría de los países productores bombean todo lo que pueden. Arabia Saudita, en cambio, a veces elige no hacerlo.

Esa capacidad de sumar o retirar barriles le otorga al reino una influencia desproporcionada sobre los precios globales. Sus decisiones de producción siguen siendo lectura obligada para cualquiera que invierta en energía o commodities.

2. Rusia | 9,9 millones de barriles por día

Rusia mantuvo el segundo lugar con una producción de alrededor de 9,9 millones de barriles diarios en 2025, a pesar de las sanciones, los recortes voluntarios y la guerra en Ucrania.

El país logró redirigir gran parte de su comercio de crudo hacia Asia. En junio, China compró la mitad de las exportaciones de crudo rusas, mientras que India adquirió más de un tercio.

Los ataques a refinerías rusas también redujeron la capacidad de procesamiento doméstico, empujando más crudo sin refinar hacia los terminales de exportación.

El panorama de largo plazo es menos claro. Los campos maduros de Rusia son cada vez más difíciles y costosos de mantener, mientras que las sanciones restringen el acceso a tecnología y capital occidentales.

Rusia sigue siendo una potencia petrolera, pero mantener los niveles actuales de producción podría volverse progresivamente más complejo y caro.

1. Estados Unidos | 13,6 millones de barriles por día

Estados Unidos no solo encabezó el ranking en 2025: produjo más crudo que cualquier país en cualquier momento de la historia.

La producción de crudo y condensados de arrendamiento promedió un récord de 13,6 millones de barriles diarios, aproximadamente un 40% más que Rusia y Arabia Saudita. En abril, la producción mensual alcanzó un nuevo máximo de 13,93 millones de barriles diarios.

El Permian Basin es el motor de esta transformación. La región, ubicada en Texas y Nuevo México, produjo unos 6,6 millones de barriles diarios en 2025, cerca de la mitad de todo el crudo estadounidense.

La perforación horizontal, la fractura hidráulica, los derechos minerales privados, mercados de capital profundos y una industria de servicios petroleros altamente competitiva revirtieron lo que parecía ser un declive permanente de la producción norteamericana.

La revolución del shale no fue dirigida por ningún comité central. Fue construida por geólogos, ingenieros, emprendedores e inversores dispuestos a arriesgar capital.

Hoy Estados Unidos también es un exportador líder de crudo, nafta, diésel y otros productos petroleros, lo que fortalece su posición comercial y sostiene empleos de alta remuneración.

El petróleo sigue importando

En buena parte del mundo, la producción está controlada por gobiernos y compañías nacionales. En EE.UU. y Canadá, el capital privado y las empresas que cotizan en bolsa tienen un rol mucho mayor.

Los inversores que entiendan de dónde vienen los barriles del mundo y cuánto cuesta llevarlos al mercado estarán mejor preparados para atravesar el próximo ciclo de commodities, en un escenario donde el petróleo, lejos de desaparecer, se mantiene como uno de los protagonistas centrales de la economía global.

El Sur, el nuevo frente de crecimiento petrolero**

Más allá del ranking global, desde hace unos pocos años, Sudamérica está ganando protagonismo en el mapa petrolero mundial. Brasil ya aparece entre los 10 mayores productores con unos 3,8 millones de barriles diarios, apoyado en sus campos offshore del presal, y se consolidó como el principal productor de crudo de la región.

En ese lapso desplazó a una Venezuela que, pese a sus reservas cercanas a 300 mil millones de barriles, enfrenta una crisis estructural que limita su capacidad de bombeo. Guyana, que no producía petróleo hasta 2019, ya supera los 630.000 barriles diarios y proyecta llegar a 1,3 millones hacia 2030, mientras que Ecuador y Colombia mantienen roles estratégicos con volúmenes más modestos pero alta dependencia fiscal de la renta petrolera.

En este nuevo tablero, Argentina emerge como un actor a seguir gracias a Vaca Muerta, una de las mayores formaciones de shale oil y shale gas del mundo. La producción local de crudo pasó de un promedio de 670.000 barriles diarios en 2024 a unos 740.000 en 2025, y la EIA proyecta alrededor de 810.000 barriles diarios para 2026, con el shale aportando cerca del 70% del total y YPF concentrando casi la mitad de ese volumen. 

Para inversores y empresas de la región, entender cómo se reconfigura el mapa sudamericano —con Brasil, Guyana y Argentina liderando el crecimiento y Venezuela ajustando a la baja— es tan relevante como seguir los movimientos de Estados Unidos, Arabia Saudita o Rusia: el próximo ciclo de commodities también se va a definir, en buena medida, desde el sur.

*Este artículo fue publicado originalmente en Forbes.com

**El cierre del artículo acerca del Sur del continente, es redacción de Forbes Staff.

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