Demanda creciente: la carne de pollo, cerdo y cordero aumentan su presencia en la mesa paraguaya
Fabrizio Meza Periodista
Fabrizio Meza Periodista
El sector avícola de Paraguay cerrará el 2024 con un crecimiento del 10% en producción, según Blanca Ceuppens, presidenta de Granja Avícola La Blanca.
Este avance representa un impulso en las ventas locales, aunque la exportación mantuvo volúmenes similares a los del año pasado.
De acuerdo con datos de Senacsa, según Ceuppens hasta octubre de 2024 se faenaron 70.382.000 pollos, frente a los 65.109.000 del mismo periodo de 2023, lo que supone un incremento del 8%. Se estima que el crecimiento llegará al 10% al cierre del año.
"La producción en este rubro es muy sensible, dado el tiempo que demora el ciclo productivo. Además, resulta complicado proyectar con precisión debido a factores como el contrabando y los precios de la carne roja, que representan nuestras principales competencias", explicó.

Aunque 2024 no trajo nuevas aperturas de mercados internacionales, el sector avícola recibió con optimismo la inspección de Taiwán. "Aguardamos con ansias la habilitación y la posible exoneración de tasas para las aves", comentó la empresaria.
Además, en diciembre está prevista una inspección por parte de Filipinas, lo que podría abrir nuevas oportunidades comerciales
La presidenta, en lo que refiere a su sector mencionó que cierra el año con un balance positivo, gracias a que se mantuvo libre de influenza aviar, un factor crítico para la industria avícola.
"Estamos muy optimistas para 2025. Planeamos incrementar el volumen de producción con una programación de alojamiento más ambiciosa y la incorporación de nuevas granjas", destacó.
En cuanto al último mes del año y teniendo en cuenta las fechas festivas, estima que la pechuga de pollo en el país, sea la primera opción cómo un menú más económico.
El 2024 marca un año positivo para la industria porcina en Paraguay, según Hugo Schaffrath, presidente de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay (ACCP). Este sector experimentó récords históricos en producción, faena y exportaciones, consolidándose como una alternativa destacada en la mesa paraguaya.
"Cada día, el cerdo se afianza más en nuestra dieta. Las industrias están ofreciendo cortes pequeños, condimentados y envasados al vacío, listos para ser cocinados directamente. Esto no solo simplifica la vida de los consumidores, sino que también impulsa el crecimiento del consumo interno", afirmó Schaffrath.
Este año, Paraguay exportó más de 11.500 toneladas de carne porcina hasta octubre, un aumento del 25% respecto al año anterior.
Además, el consumo per cápita interno también sigue al alza, incrementándose en promedio medio kilo por habitante anualmente. La expectativa para 2025 es mantener un crecimiento del 15% en la producción y las exportaciones, con miras a capitalizar la demanda internacional.

Según el presidente de la Asociación Paraguaya de Productores de Cerdos (APPC), Enzo Manarinni, su asociación logró sumar más pequeños productores a su base de asociados, incrementando la representatividad del sector.
"Estamos cerrando súper bien. Crecimos no solo en cantidad de asociados, sino también en la capacidad de producción dentro de las posibilidades de cada uno", comentó. Aunque reconoció que el acceso al financiamiento sigue siendo un desafío.
El 2024 estuvo marcado por una demanda creciente de carne de cerdo en el mercado interno, lo que generó un leve desabastecimiento.

"Prácticamente toda la producción de los pequeños productores ya está vendida hasta fin de año. Sin embargo, no pudimos ofertar lo suficiente para satisfacer la demanda", explicó Manarinni.
Este escenario, combinado con el aumento del consumo, ha llevado a un leve incremento en los precios, aunque este ajuste ocurre principalmente en las góndolas y no en el sector productivo.
"En el sector, los aumentos rondan los 500 guaraníes por kilo, mientras que en las góndolas el impacto es mayor debido a la altísima demanda", detalló.

Por otro lado, la producción ovina también muestra un crecimiento sostenido, aunque en una etapa más emergente.
"Cada vez más personas, incluso fuera del sector agrícola, están invirtiendo en ovinocultura. Actualmente, hay tres frigoríficos procesando corderos en Paraguay, y uno ya prepara su línea de exportación", señaló Hugo Schaffrath.
La carne de oveja empezó a ganar espacio en supermercados y restaurantes, especialmente en Asunción, con una variedad de cortes y platos que están conquistando al consumidor local.
Pero Schaffrath reconoce la necesidad de estabilizar la producción durante todo el año para evitar períodos de escasez.
"Debemos garantizar que el cordero esté siempre disponible en el mercado. Cuando los consumidores no encuentran un producto, dejan de buscarlo. Por eso, estamos trabajando en fortalecer las cadenas de producción y promover el engorde intensivo a corral", añadió.

En el ámbito porcino, el crecimiento de la capacidad de faena y la demanda internacional proyectan un panorama optimista. Schaffrath destacó que Europa, el mayor exportador de carne porcina, ha ido perdiendo espacio en el mercado, lo cual abre oportunidades para Paraguay y otros países de la región.
Manarinni por su parte, anticipa un enfoque en la apertura de nuevos mercados internacionales y en la organización cooperativa entre pequeños y medianos productores.
"La apertura de mercados generará una mayor demanda para Paraguay, y nuestra meta es organizarnos mejor para ser también proveedores de las grandes industrias", puntualizó.
Y respecto al cordero, Schaffrath afirmó que el potencial es inmenso. "No hay techo para este mercado. En el momento en que nuestra producción supere el consumo interno, podremos aprovechar la gran demanda global de carne ovina".