La carrera global por llevar máquinas con forma humana al mundo real empieza a salir de los laboratorios. La apuesta promete transformar el trabajo físico, aunque todavía debe demostrar seguridad, escala y utilidad concreta.
Prometieron revolucionar la industria automotriz con vehículos eléctricos, tecnologías de vanguardia y modelos de negocio disruptivos, pero no todas las startups lograron sortear los desafíos del sector. En un mercado que exige miles de millones de dólares para escalar, expertise técnica y una estrategia comercial sólida, muchas de estas jóvenes compañías terminaron estrelladas antes de despegar.
El impulso de su negocio de autos eléctricos disparó el valor de la empresa en la bolsa y llevó a Lei Jun a ubicarse entre los más adinerados del país asiático. La firma proyecta entregar trescientos mil vehículos en 2025 y desafía a marcas extranjeras con precios competitivos.
El Xiaomi SU7 es un auto eléctrico con 700 kilómetros de autonomía y rendimiento destacado, capaz de competir con Tesla y Porsche. Jorbel Griebeler, Propietario - Presidente de Cellshop importó dos modelos a Paraguay en blanco y negro, apostando al futuro eléctrico.