Recorre desde sus comienzos la importancia de los valores familiares, el primer encuentro con el arte y cómo llegó a conquistar la representación de una de las marcas más icónicas del mundo.
En 2012, un grupo de excompañeros del colegio decidió organizar un asado como una simple reunión. Poco se imaginaban que una década después, de ese asado, se originaría una revolución en el hábito de compra de todo el país.
Las enseñanzas de su papá y de su tío "Acero", el peso del apellido Zuccolillo, la importancia del grado de inversión y su deseo de democratizar las oportunidades.