Con inversiones extranjeras en marcha, expansión de la maquila y expectativas de crecimiento de hasta 7%, la industria se posiciona como uno de los motores de la economía paraguaya, a pesar de los desafíos estructurales.
El sector industrial ha cerrado el 2025 con indicadores positivos y la creación de 33.000 nuevos empleos y, desde la Unión Industrial Paraguaya (UIP), para el 2026 apelan por superar el "crecimiento incómodo" mediante la maduración de inversiones estratégicas y una alianza total entre el Estado y la sociedad civil.
El Presidente de la Unión Industrial Paraguaya, Enrique Duarte, resaltó el aporte de la industria al empleo, la inversión y las exportaciones, aunque advirtió que persisten problemas estructurales que ponen en riesgo la competitividad y la estabilidad macroeconómica del país.
El departamento de Itapúa concentra el 7,8% de las Mipymes a nivel nacional, impulsando un modelo económico que evoluciona del agro hacia la diversificación industrial. Por su parte, la Unión Industrial Paraguaya (UIP) considera que el talento local será el motor de nuevas inversiones y exportaciones.
El Presidente de la UIP detalló cómo la región multiplicó su capacidad productiva, diversificado su matriz industrial y fortalecido su vínculo con Brasil y Argentina, aunque persisten desafíos en infraestructura y logística.
Marco Riquelme, Viceministro de Industria, destacó la manera en la cual el sector industrial nacional va ganando cada vez mayor relevancia, constituyéndose incluso como un motor económico del país. Para apuntalar ese crecimiento, la autoridad habló de la necesidad de seguir aumentando el producto interno bruto (PIB) industrial.
La visión del presidente de la UIP resalta la necesidad de trabajar de manera integral en educación, institucionalidad y combate a la corrupción para que Paraguay pueda alcanzar su potencial industrial y económico.