El Este paraguayo apunta a convertirse en el motor industrial del país, según el Presidente de la UIP
El crecimiento del sector industrial en Alto Paraná ha sido una de las piedras angulares del desarrollo económico regional en los últimos años. Enrique Duarte, Presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), aseguró que el dinamismo responde a una serie de factores que convirtieron a la zona en un punto estratégico para la producción y exportación.
"De 2010 a 2024, la cantidad de unidades económicas industriales aumentó aproximadamente un 30%, y el empleo industrial pasó de 14.150 a más de 73.000 personas", puntualizó.
Según el titular del gremio industrial, este avance se apoya en tres pilares fundamentales: la cercanía con Brasil y Argentina, los regímenes tributarios competitivos como la Maquila y la Ley 60/90, y la disponibilidad de parques industriales que atraen inversiones productivas con una visión regional.
Aunque la industria sigue creciendo, el entorno aún presenta barreras estructurales que pueden afectar la competitividad. La falta de infraestructura pública y el acceso limitado a servicios básicos como el agua potable figuran entre las principales preocupaciones.
"El agua es un factor clave. Es un servicio que debería ser provisto por el Estado y no representar un gasto adicional para las industrias", reclamó Duarte.
A nivel logístico, el transporte terrestre y fluvial sigue siendo predominante, pero ciertas industrias requieren una mayor eficiencia en el transporte aéreo. En ese sentido, el Presidente de la UIP insiste en la necesidad de fortalecer la operatividad del Aeropuerto Internacional Guaraní.

Durante el último año, Alto Paraná registró inversiones por unos US$ 90 millones a través del régimen 60/90, generando más de 670 nuevos puestos de trabajo. La apuesta se mantiene firme en la agroindustria, pero se observa un giro hacia industrias manufactureras más complejas.
"La región está migrando hacia actividades manufactureras más pesadas, diversificando su matriz industrial", afirmó.
Esta evolución permite posicionar a Alto Paraná como un polo de desarrollo que va más allá de la maquila tradicional, incorporando procesos de mayor valor agregado y una estructura productiva más robusta.
La proximidad geográfica con dos gigantes regionales ha sido clave para dinamizar el comercio exterior. Solo en 2023, el 57% de las exportaciones industriales del departamento tuvieron como destino Brasil y Argentina.
"Existen más de 190 empresas exportadoras registradas en Alto Paraná, y la mayoría son industrias", resaltó Duarte.
Esta ubicación estratégica permite a los productos fabricados en la región acceder rápidamente a zonas de alto consumo, aprovechando los beneficios fiscales y logísticos.

A pesar de contar con espacios como el Parque Tecnológico Itaipú y el recientemente inaugurado Parque Tecnológico Taiwán-Paraguay, el ecosistema industrial aún necesita un mayor impulso en términos de innovación.
"Es crucial diseñar una política industrial que incentive inversiones en desarrollo tecnológico e innovación", sostuvo el Presidente de la UIP.
La falta de programas específicos para la modernización del sector limita el potencial transformador que podría acelerar la transición hacia una industria 4.0 en el país.
El peso específico del departamento en el mapa industrial paraguayo es innegable. Hoy, Alto Paraná:
"Alto Paraná no solo crece, sino que se consolida como un nodo industrial estratégico para el Paraguay", concluyó Duarte.