El Guaraní se construyó sobre una idea simple y exigente: que una moneda solo puede ser estable si responde a la economía que representa. Esa convicción marcó una ruptura con décadas de dependencia monetaria.
Mientras la región alternó ciclos y rupturas, Paraguay multiplicó su economía más de 15 veces desde 1960. La explicación está menos en la coyuntura y más en una disciplina institucional que se negó a romperse.
La advertencia del fundador de Bridgewater resuena tras la escalada en los rendimientos de los bonos del Tesoro y las nuevas amenazas arancelarias de Trump, que vuelven a sacudir la confianza global en el dólar y en la deuda estadounidense.
Oscar Mersán, Director de M360 Paraguay, señala que la convergencia entre estabilidad fiscal, grado de inversión y crisis regional está transformando a Paraguay en el principal imán de capitales de Sudamérica.
Con cerca del 27% de la canasta familiar dolarizada, la estrategia del Banco Central del Paraguay (BCP) para acelerar la desinflación fortaleció al guaraní y contuvo precios, aunque a costa de mayor volatilidad cambiaria.
La cotización del dolar frente al guaraní profundiza su tendencia bajista y cae mas de G. 1.000 en cinco meses, impulsada por una moneda paraguaya fuerte, condiciones macro estables y una demanda cambiaria que no suma intensidad.
El presidente norteamericano volvió a presionar públicamente al titular de la Reserva Federal para que bajara las tasas de interés, aunque aseguró que no planea removerlo. Días atrás, había publicado en Truth Social que "el despido de Powell no puede llegar lo suficientemente rápido".