Márgenes en caída y dólar volátil: el nuevo tablero de la ganadería paraguaya
Actualmente, el sector ganadero nacional se encuentra marcado por precios históricamente altos del ternero, márgenes comprimidos y una volatilidad cambiaria que altera cualquier proyección, enfrentando este año uno de sus momentos más desafiantes. Al respecto, desde La Tropa S.A.E., su Director Guillermo Gauto plantea dejar de pensar el negocio desde la tradición y empezar a gestionarlo desde la lógica comercial, con flexibilidad y lectura constante del mercado.
“Nosotros venimos del comercio y después entramos a la ganadería. Eso nos permite mirar todas las categorías, no quedarnos solo en una. Hoy, con un ternero que llega a G. 28.000 o G. 30.000 por kilo, los márgenes que antes eran del 12 o 15% se reducen al 3, 4 o 5%. Entonces, hay que ampliar el enfoque y buscar alternativas dentro del mismo sistema productivo”, afirmó durante el Summit Ganadería organizado por Forbes Paraguay.
La estrategia, según Gauto, pasa por diversificar; es decir, frente a un escenario donde el ternero se posiciona como la categoría más cara, su empresa decidió abrir el abanico hacia vacas preñadas, paridas y toretones, aprovechando además el buen estado de las pasturas en gran parte del país. De este modo, se apuesta por ganar kilos a bajo costo en el campo y no depender exclusivamente del ciclo tradicional de invernada.

Para el Director de La Tropa, se dio lugar a decisiones acertadas, debido a que anteriormente se adquirían los animales solo para confinamiento, mientras que ahora se hacen kilos en pastura. Gauto indicó que así se busca producir más barato y no depender únicamente del ternero, que hoy es la categoría más cara dentro de todas.
El cambio de estrategia también se refleja en decisiones tácticas, sobre lo cual Gauto relató cómo, ante la suba del precio del ternero en dólares, invirtieron la lógica del negocio. Así, en lugar de vender la vaca y quedarse con la cría, optaron por vender los terneros y retener los vientres, apostando a un ciclo más largo.
“Cuando entramos al negocio, la vaca costaba cerca de US$ 1.100 y el ternero casi US$ 600. Hoy el ternero vale US$ 800. Entonces hicimos la inversa: vendimos los terneros y nos quedamos con las vacas. Eso muestra cómo hay que adaptarse constantemente a los números y no a las ideas fijas”, expuso.
A este escenario se suma un factor estructural como la volatilidad del tipo de cambio, que impacta de forma directa en los negocios de corto plazo, especialmente en sistemas intensivos como el confinamiento. Operaciones que proyectaban rentabilidad positiva pueden volverse negativas en cuestión de meses, evidenciando la fragilidad financiera del sector ante variables externas.

Gauto explicó así que la experiencia directa la vivieron desde su empresa con negocios en torno a 150 días, donde se proyectaba una ganancia cercana a US$ 40 por cabeza, pero terminaron en negativo por el tipo de cambio. Sobre el punto, remarcó que afecta directamente en el corto plazo; por ello, hoy en día, el negocio ganadero no solo tiene márgenes chicos, sino también mucha incertidumbre.
De cara a lo que resta de 2026, el Director de La Tropa S.A.E. identifica señales mixtas: una demanda internacional firme, con escasez de carne a nivel global, y una abundancia de pasturas que sostiene los precios de reposición, pero también una falta de previsibilidad y condiciones financieras poco competitivas que frenan la inversión. En ese equilibrio inestable, la clave vuelve a ser la adaptabilidad.
“Si uno se saca el ‘corazoncito’ y mira la parte comercial, tiene que diversificar y mirar todas las categorías. Falta previsibilidad, tasas más bajas y condiciones que incentiven a invertir. Si logramos eso, estoy seguro de que el productor paraguayo va a responder, porque es un sector que tiene pasión y potencial para crecer”, señaló.