¿Cómo evolucionó el país en el cuidado personal?
La verdad es que cada vez hay más conciencia. En el pasado, el rol de un profesional en nutrición se reducía a elaborar dietas para bajar de peso. Ese era el concepto general, asociado casi siempre a dietas restrictivas: "tengo que pasar hambre para llegar a un evento o para que me quede bien un vestido", en el caso de las mujeres, o en el de los hombres, para alcanzar un objetivo en una fecha específica.
Hoy, la conciencia cambió considerablemente. En mi experiencia, hay cada vez más personas sanas que buscan bienestar. Antes, solo quienes estaban enfermos acudían al nutricionista porque no les quedaba otra opción. Hoy, la gente busca sentirse bien, no solo evitar enfermedades, sino mejorar su calidad de vida: despertarse con energía, con ganas, y hacer que su día rinda más.
¿Cómo hacer que más personas se cuiden?
Es muy importante difundir información a través de todas las plataformas disponibles: redes sociales, materiales informativos, etc. Hoy tenemos en el celular acceso a contenidos que pueden motivar a cuidarse. Hay personas que entienden muy bien lo que significa cuidarse, pero otras no tanto. Por eso, es clave llegar a la audiencia con mensajes en los que se sientan identificados.
Por ejemplo, alguien que no sabe que un dolor de cabeza constante no es normal, o que se pregunta por qué se siente tan cansado, por qué se le cae el pelo o se le rompen las uñas. Se trata de brindar información útil, que les hagan sentir escuchados y que les muestren que hay soluciones posibles para lo que están viviendo.
¿Cómo luchamos contra la desinformación o información falsa en redes sociales?
Hoy la gente se informa mucho a través de TikTok, pero no siempre lo que ve es real. Lo primero es asegurarse de que la información venga de una fuente seria, de un profesional formado, que estudió y se capacitó para hablar. No significa que un influencer no pueda tener datos, pero es importante validar la fuente. También es fundamental el acompañamiento profesional.