Latinoamérica puede ser la nueva China en el nearshoring y Paraguay tiene la oportunidad ideal de ubicarse en el mapa mundial
La estrategia de nearshoring se impulsa con mayor enfoque en trasladar los procesos de producción a una locación cercana, pensando en las ventajas de costos en materia prima, mano de obra e impuestos, de acuerdo con el consultor Stan Canova. De este modo, se obtiene una ventaja competitiva importante en lo que respecta al costo de mercaderías vendidas.
Es decir, en lugar de que Estados Unidos envíe sus producciones a mercados geográficamente muy lejanos como la India, puede trasladar los procesos a entornos más cercanos como Latinoamérica. Ante esto, el analista puntualizó que la región tiene toda la posibilidad para convertirse en "la nueva China", donde Paraguay contaría con la oportunidad ideal de ejercer un rol estratégico para el desembarco de más producciones extranjeras.
"Con la guerra comercial que está sucediendo entre Estados Unidos y China, se observa un potencial importante para Latinoamérica, donde Paraguay podría alzar la bandera y decir: aquí estamos, vengan a producir en el país", expresó Canova, haciendo énfasis en la cadena de oportunidades que también generaría eso en el país.
Si bien Paraguay no tiene salida directa al mar, como los gigantes de la región Argentina y Brasil, posee ventajas no solo impositivas, sino también con su estabilidad macro, el bono demográfico, un sistema financiero sólido, mano de obra capacitada y energía limpia. Para el especialista, estos factores contribuyen a fortalecer las potencialidades nacionales, generando mayor atracción para la producción extranjera.

Canova manifestó que los principales sectores que podrían aprovechar el nearshoring para despegar el desarrollo de Paraguay, son los referentes a la maquila, aprovechando las fronteras del país. Así, la nación podría convertirse en una plataforma para una exportación más directa de la producción que pueda desarrollarse en el territorio; por otra parte, el sector primario y el secundario también representan oportunidades estratégicas.
No obstante, la región latinoamericana debe enfrentar algunos obstáculos para consolidarse como polo del nearshoring. Entre esas dificultades, el economista mencionó que los tratados no contemplan la libre circulación de capitales ni la doble imposición tributaria; entonces, remarcó que si se busca mayor inversión extranjera directa, los países latinoamericanos deben saber adoptar las normas contables internacionales aplicadas en los territorios con los cuales se busca un mayor impulso comercial.
"Las iniciativas que podrían contribuir en este plan serían la digitalización de los procesos de apertura de empresas, facilidades en la obtención de radicación, habilitación de cuentas bancarias, entre otros factores. Incluso se debe analizar la creación de la figura de Residencia por Inversión (RBI, por sus siglas en inglés), existente en varios países, sin mencionar la posibilidad de analizar la eliminación de la necesidad de visa para las naciones de las que queremos recibir una inversión directa", refirió el analista financiero.