Senacsa adquirió G. 40 mil millones en bonos de AFD en una primera fase para fortalecer el desarrollo productivo
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) realizó por primera vez la adquisición de bonos emitidos por la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) por un valor de G. 40.000 millones, en una operación orientada a fortalecer la recuperación del hato ganadero nacional y dinamizar la inversión productiva.
La iniciativa permitirá canalizar recursos generados por el sector pecuario hacia proyectos vinculados a la retención de vientres, la mejora de los sistemas de producción y el incremento de la resiliencia del rubro.
La compra de estos bonos constituye un hito en la gestión financiera institucional, ya que los fondos se destinarán, a través del sistema financiero y cooperativo, al financiamiento de productores con condiciones competitivas.
Esta medida surge en un contexto marcado por la reducción del stock bovino en los últimos años, fenómeno que motivó la articulación entre instituciones públicas para impulsar herramientas financieras específicas para el sector.
El Presidente del SENACSA, José Carlos Martin, explicó que la institución venía evaluando esta alternativa desde hace varios años, aunque enfrentaba obstáculos para utilizar sus recursos en este tipo de instrumentos financieros.
El titular del servicio sanitario señaló que la inversión representa una primera fase dentro de un esquema que podría ampliarse en el futuro, dependiendo del desempeño del mecanismo.
“Es una primera fase, si esto va bien, ya se tiene el mecanismo para poder emitir un segundo bono, tercer bono y así sucesivamente”, sostuvo.
Además, remarcó que la medida envía una señal al sector productivo en un momento de ajuste del hato ganadero.

Desde la Agencia Financiera de Desarrollo, su Presidenta Stella Guillén explicó que la iniciativa se originó ante la caída del stock reproductivo y la necesidad de generar instrumentos que incentiven a los productores a retener vientres.
La titular de la banca de desarrollo destacó que el programa fue diseñado con condiciones financieras específicas para facilitar su adopción.
“Lanzamos el producto retención de vientres a ocho años, con dos años de gracia y con una tasa de menos de dos dígitos”, explicó.
Asimismo, subrayó el carácter innovador del esquema interinstitucional, que permite reinvertir recursos del propio sector en su fortalecimiento. “La AFD emite un bono temático para una línea específica y otra institución pública es la inversora que compra ese bono”, señaló.

Los recursos provenientes de la emisión se suman al Programa de Retención de Vientres impulsado por la AFD, que busca preservar la base reproductiva del hato ganadero y mejorar la productividad del sector.
La iniciativa apunta a pequeños, medianos y grandes productores, con financiamiento de largo plazo para inversiones vinculadas al ciclo de cría.
Esto se define en una estrategia para movilizar capital hacia la producción, en un escenario en el que la recuperación del stock bovino se posiciona como prioridad para sostener la competitividad del país en el mercado internacional de la carne.