Sector lácteo sumaría 50 millones de litros a la producción en 2026 tras estancamiento
El sector lácteo paraguayo atraviesa un escenario de estancamiento y enfrenta desafíos estructurales que frenan su competitividad.
Y desde la Cámara Paraguaya de la Industria Láctea (Capainlac), su Presidente, Erno Becker, aseguró que el compromiso es claro y se encuentra asumido al más alto nivel del Gobierno.
"Le prometí al Presidente de la República que vamos a crecer, vamos a importar vacas y vamos a tener mejores cosechas de alimentos", afirmó.
La apuesta del sector incluye ampliar el hato ganadero mediante la importación de vaquillas y fortalecer la producción de silo para mejorar la alimentación del ganado.
"Vamos a crecer, esa es la promesa", insistió Becker.
De cara al año siguiente, Capainlac proyecta un crecimiento mínimo del 5%, equivalente a unos 50 millones de litros adicionales. Para lograrlo, el gremio evalúa la importación de vaquillas desde Argentina y Uruguay, además de continuar con la incorporación progresiva de tecnología en tambos pequeños y medianos.
"En 2026 nos tiene que reportar un mínimo de 5% sobre la producción nacional", estimó el presidente del gremio, confiado en que la combinación de genética, alimentos y mecanización permitirá recuperar dinamismo en la producción.
Por otro lado, el 2024 en materia productiva, explicó que se esperaba un incremento del 4% al 5%; sin embargo, el crecimiento finalmente fue similar al del 2023.
La producción totalizó cerca de 1.000 millones de litros de leche cruda en 2024, un volumen que, si bien no retrocedió, se mantuvo prácticamente en el mismo nivel del año anterior.
En el plano externo, la industria láctea enfrenta un retroceso significativo. Las exportaciones se redujeron 24% entre enero y octubre, afectadas por tres factores principales:
1. La caída del precio internacional de los lácteos.
2. La depreciación del dólar, que restó alrededor de 1.000 guaraníes por unidad a los ingresos.
3. Problemas de sucesión generacional en pequeños tambos familiares.
Becker explicó que los jóvenes se están alejando de la producción primaria, considerada "primitiva" por la falta de tecnología y escala.
Para revertir esta tendencia, Capainlac trabaja junto a empresas del sector en congresos juveniles, líneas de crédito y programas de tecnificación, que incluyen servicios de ensilaje tercerizado y ordeñadoras automáticas para pequeños productores.

A nivel doméstico, la situación es estable. El 85% de la producción nacional de leche se destina al mercado interno, mientras que cerca del 10% se dirige específicamente al programa Hambre Cero. El precio local se mantiene dentro de niveles razonables, sin margen para una baja significativa.
Según Becker, la dinámica interna responde esencialmente a la competencia y a la oferta y demanda, ya que la cadena no cuenta con reservas para soportar un abaratamiento brusco.