Déficit fiscal podría generar imagen "negativa" de Paraguay
La estabilidad macroeconómica y la disciplina fiscal fueron durante años dos de los principales activos que Paraguay utilizó para posicionarse ante el mundo como un destino atractivo para las inversiones. Sin embargo, ese escenario empieza a mostrar señales de tensión.
Así lo advirtió el exministro de Hacienda y fundador de MF Economía, Manuel Ferreira, quien aseguró que el creciente déficit fiscal y las deudas pendientes podrían generar una imagen negativa sobre el país.
Ferreira sostuvo que Paraguay atraviesa actualmente una situación fiscal “preocupante”, impulsada principalmente por un fuerte incremento del gasto público en programas sociales y en estructura estatal.
“El problema es un exceso de gasto que se ha tenido durante este periodo”, afirmó. “Se incrementaron los gastos en personal y los gastos sociales, como adultos mayores y Hambre Cero, que además no están focalizados”, agregó.
Según explicó, muchos de estos programas terminan alcanzando también a personas con capacidad económica, lo que aumenta considerablemente la presión sobre las finanzas públicas.
El economista señaló que el Gobierno mantiene una visión demasiado optimista sobre la evolución de los ingresos fiscales y advirtió que los buenos resultados registrados en algunos meses responden a factores puntuales que podrían no sostenerse.
“El gobierno está confiando en que los números que está teniendo hoy son números que van a perdurar”, aseguró Ferreira. “Pero junio ya va a ser un mes complicado otra vez”, sostuvo.
Más allá del impacto interno, el exministro remarcó que el verdadero riesgo está en el deterioro de la imagen país, especialmente frente a organismos internacionales, calificadoras de riesgo e inversionistas extranjeros.
Ferreira recordó que Paraguay construyó durante años una reputación basada en la responsabilidad fiscal y que hoy esa credibilidad podría verse afectada si no se transparenta la situación financiera real del Estado.
“El acuerdo sobre el déficit con el Fondo Monetario y con las calificadoras de riesgo es donde tiene que venir el principal esfuerzo del Gobierno”, comentó. “Hay que empezar a negociar antes de que la situación se complique más”, añadió.
El economista explicó que Paraguay fue el propio impulsor de las reglas fiscales que hoy limitan el nivel de déficit permitido y señaló que eventualmente podrían revisarse, siempre que exista claridad y comunicación sobre las razones.
“Nosotros somos los que nos pusimos esos límites con la ley de responsabilidad fiscal”, indicó. “También podríamos cambiarlos, pero hay que informar y explicar por qué eso no se está dando”, afirmó.
A criterio de Ferreira, factores externos como la suba internacional de los combustibles o la fuerte volatilidad del dólar podrían servir como argumento para renegociar ciertas metas fiscales sin afectar completamente la credibilidad del país.

Sin embargo, alertó que el problema más delicado sigue siendo la existencia de obligaciones que todavía no están siendo reconocidas oficialmente dentro del déficit.
“El déficit todavía no es un problema”, afirmó al momento de agregar que “va a ser un problema cuando se reconozcan las deudas que hoy no se están reconociendo”.
Según explicó, esa situación ya empieza a generar dificultades de pago y señales negativas que son observadas tanto por los mercados internacionales como por potenciales inversionistas.
“Eso genera problemas de pago y una imagen negativa, porque todo el mundo ve la información que hay sobre Paraguay”, sostuvo.
Ferreira también cuestionó la planificación fiscal realizada por el Gobierno y consideró que hubo errores importantes en las proyecciones de recaudación.
“El incremento del gasto terminó impactando en los resultados”, señaló. “Esperaban recaudar un número que finalmente no pudieron alcanzar”, agregó.
Finalmente, estimó que si todas las obligaciones pendientes fueran incorporadas actualmente a las cuentas públicas, el déficit fiscal podría ubicarse entre el 2,5% y el 3% del PIB.
“No era el número que se esperaba. Pero después se puede corregir y bajar con disciplina fiscal”, afirmó.