Paraguay apunta a convertirse en un hub energético regional con apertura a inversiones privadas con nueva ley
Paraguay dio un paso que podría marcar un antes y un después en su sistema energético. Con la reglamentación de la Ley 7599/2025 de Energías Renovables No Convencionales (ERNC), el Gobierno busca abrir la puerta a inversiones privadas, diversificar la matriz energética y consolidar al país como un futuro hub energético regional.
La nueva reglamentación establece las condiciones para que autogeneradores, cogeneradores, generadores y exportadores puedan participar del mercado eléctrico bajo un esquema regulado y coordinado con la ANDE. La apuesta apunta a responder al crecimiento acelerado de la demanda energética impulsada por la industrialización y la llegada de nuevas inversiones.
“Hoy estamos dando un paso clave para el futuro de nuestro sector energético. Con la reglamentación de la ley, establecemos reglas claras para atraer inversión privada, diversificar nuestra matriz energética y garantizar que Paraguay siga creciendo con energía disponible y competitiva”, señaló el Jefe de Gabinete Civil de la Presidencia de la República del Paraguay, Javier Giménez.
El nuevo marco habilita proyectos de autogeneración y cogeneración para consumo propio, iniciativas privadas de generación a gran escala y también proyectos orientados a exportación de energía, siempre sujetos a la capacidad de transporte de la red de la ANDE.
Según, Giménez, la visión del Gobierno es poder transformar la energía en uno de los principales motores de desarrollo económico del país. Paraguay parte de una ventaja estratégica gracias a su matriz limpia basada en hidroeléctricas, pero ahora busca complementarla con energía solar, eólica y biomasa.
“Tenemos condiciones únicas: una matriz limpia, una ubicación estratégica y ahora un marco moderno. Esta reglamentación nos permite avanzar en esa dirección: atraer inversión, generar empleo calificado y posicionarnos regionalmente en energía”, destacó.

Indicó que uno de los principales objetivos es anticiparse al fuerte crecimiento de la demanda eléctrica que ya comienza a generar presión sobre el sistema. La intención es que la energía deje de ser una limitación para la expansión industrial y se convierta en un habilitador del crecimiento.
La ANDE seguirá teniendo un rol central dentro del sistema. Será la encargada de operar la red, asegurar la calidad del suministro, definir aspectos técnicos y eventualmente licitar compras de energía cuando sea necesario cubrir la demanda.
“No estamos reemplazando a la ANDE; la estamos fortaleciendo en un sistema más moderno”, explicó.
Mencionó que la reglamentación también incorpora mecanismos que buscan dar previsibilidad y seguridad jurídica a los inversionistas. Entre ellos aparecen contratos de largo plazo, posibilidad de arbitraje nacional e internacional, fideicomisos de respaldo y reglas claras para licitaciones y comercialización de energía.
Además, los grandes consumidores podrán abastecerse tanto de la ANDE como de empresas privadas, mientras que pequeños autogeneradores tendrán la posibilidad de comercializar sus excedentes.

El Gobierno considera que este esquema puede acelerar la llegada de capitales y generar nuevas oportunidades para sectores industriales intensivos en consumo energético, especialmente en un contexto donde Paraguay gana protagonismo regional por sus condiciones macroeconómicas y competitividad.
“Más energía disponible y diversificada significa más industrias, más inversión y más empleo. La energía deja de ser una restricción y pasa a ser un habilitador del desarrollo”, agregó.
Si bien los primeros proyectos privados dependerán de los llamados y procesos que se activen próximamente, desde el Ejecutivo sostienen que el país ya cuenta con el marco necesario para comenzar una nueva etapa en el sector energético.
“Estamos construyendo un sistema energético más moderno, más diversificado y preparado para el futuro. Este es un paso clave para que Paraguay crezca con energía, competitividad y oportunidades para su gente”, concluyeron.