Del traje al kimono, Néstor Loizaga encontró en el Brazilian Jiu Jitsu la fórmula para tener éxito en los negocios
Natalia Delgado CM/Periodista
Natalia Delgado CM/Periodista
Helio Gracie, considerado uno de los fundadores del Brazilian Jiu Jitsu, dijo: "Dios creó hombres fuertes y débiles, el jiu-jitsu los igualó"; la frase señala que este deporte, basado en la lucha cuerpo a cuerpo, no se enfoca en la fuerza bruta, sino en la técnica y estrategia para dominar y finalizar al oponente. Esta fue la premisa que atrajo a Néstor Loizaga a incursionar en esta disciplina de combate.
"Llegué al Brazilian Jiu-Jitsu hace 8 años, buscando una actividad física y de defensa personal para mis dos hijos, y una actividad que en lo personal me desafiara tanto mental como físicamente. Siempre me interesaron las artes marciales, pero buscaba algo que no se centrara en la fuerza bruta o en el intercambio de golpes. El BJJ me atrajo por su enfoque en la técnica, la estrategia y el 'ajedrez físico' que implica", sostiene el socio de Ferrere.
La finalidad de este deporte se enfoca en someter al oponente, incluye derribos, técnicas de luxación y estrangulación. Las luchas pueden ser impredecibles y la capacidad de reacción debe ser inmediata. Loizaga señala que, estadísticamente, solo el 10% de los iniciantes se quedan en esta disciplina en los primeros 6 meses de práctica, y con el pasar de los años solo otro 10% llega a cinturón negro.
A diferencia de otras artes marciales, llegar a 'faixa preta' en el Brazilian Jiu Jitsu es más complejo porque no depende del tiempo de entrenamiento. Existen 5 graduaciones y para subir de nivel no solo se determina el nivel de técnica, sino el carácter y los valores del atleta. Para Loizaga no fue diferente y lo que lo motivó a seguir fue la superación de sus propios límites y la comunidad que encontró en el tatami.
"El BJJ me enseñó a ser estratégico, a analizar situaciones complejas, a anticiparme a las acciones de la otra parte, y a tomar decisiones rápidas y efectivas bajo presión", afirma y agrega que ganó autoconfianza, disciplina, concentración y paciencia para perseverar en situaciones difíciles.
El socio de Ferrere señala que estos beneficios también se aplican a su faceta profesional, "en el BJJ te enfrentas a situaciones de presión donde debes evaluar rápidamente tus opciones y tomar la mejor decisión en segundo. Esta habilidad se traslada directamente al ámbito profesional, donde la toma de decisiones bajo presión es fundamental", explica.

Si bien el Brazilian Jiu Jitsu se convirtió en un estilo de vida para Loizaga, también tuvo su faceta de competidor. El abogado revela que luchó a nivel semi-profesional hasta el 2023 en diferentes torneos, tanto nacionales como internacionales.
"Recuerdo con especial satisfacción el tercer puesto en el Abu Dhabi Grand Slam Jiu Jitsu Tour de Londres, el tercer puesto en el Abu Dhabi Grand Slam Jiu Jitsu Tour de Río de Janeiro, y el primer puesto en el Abu Dhabi Grand Slam Jiu Jitsu Tour de Paraguay", apunta y adhiere que competir le ayudó a probar sus habilidades, controlar los nervios y aprender de los errores.
También atribuye estos galardones deportivos al trabajo en equipo, explica que la colaboración, el respeto y el apoyo mutuo son clave para el crecimiento personal, algo que se traslada directamente al ámbito laboral. "En mi vida profesional, aplico estos mismos principios para construir relaciones sólidas, fomentar un ambiente de trabajo positivo y alcanzar metas en conjunto", finaliza.