La primera Presidenta del Club de Ejecutivos: Laura Ramos y la agenda del nuevo liderazgo
La llegada de Laura Ramos a la Presidencia del Club de Ejecutivos del Paraguay marca un hito institucional, pero lejos de centrarse en una cuestión de género, la nueva titular plantea un mensaje más profundo: el fortalecimiento de la institucionalidad empresarial.
“Ser la primera mujer en presidir el Club no lo interpreto como un logro individual, sino como una señal de madurez institucional”, afirmó Ramos, al tiempo de subrayar que el liderazgo debe medirse por capacidades, ética y resultados, no por etiquetas.
Su gestión se apoya en tres ejes estratégicos claros, generar valor real para los socios, aportar valor concreto al Paraguay y promover una evolución del liderazgo empresarial hacia estándares más profesionales y sostenibles.
Uno de los cambios centrales que impulsa la nueva administración es la medición del impacto. Ramos es enfática: el Club debe dejar de evaluarse por cantidad de eventos y comenzar a hacerlo por resultados.
“La gestión debe medirse con datos. No queremos medir eventos, queremos medir impacto”, sostuvo.
En ese sentido dijo que el Club buscará que sus socios perciban beneficios tangibles, como oportunidades de negocio, formación ejecutiva de alto nivel, networking estratégico y acceso a información clave para la toma de decisiones.
Y paralelamente, apunta a consolidarse como un actor técnico que aporte propuestas basadas en evidencia, impulse la formalización de la economía y promueva una articulación público-privada responsable.

Ramos reconoce que el empresariado paraguayo ha sido resiliente y protagonista del crecimiento sostenido de las últimas dos décadas. Sin embargo, advierte que el contexto actual exige una nueva etapa.
“El liderazgo del futuro no solo genera rentabilidad; genera impacto estructural”, señaló, al remarcar la necesidad de avanzar en gobernanza, sostenibilidad, internacionalización y formación de capital humano.
Desde su visión, el desafío del sector privado ya no pasa únicamente por crecer, sino por institucionalizar ese crecimiento y convertirlo en desarrollo sostenible.
En un escenario de crecimiento económico y mayor interacción entre el sector público y privado, la presidenta del Club reconoció la importancia de preservar la independencia técnica de la institución.
Y dijo que el objetivo es participar en espacios de articulación sin comprometer principios como la seguridad jurídica, la previsibilidad y la transparencia.
A 26 años de la creación del Club de Ejecutivos del Paraguay, Ramos identificó cambios estructurales impostergables que son,reducir la economía subterránea, fortalecer las instituciones, profesionalizar tanto el sector público como el privado, invertir más en formación ejecutiva e impulsar una integración regional estratégica.
“Paraguay tiene una oportunidad histórica. Hemos demostrado que podemos crecer; ahora debemos demostrar que podemos institucionalizar ese crecimiento”, concluyó.