El buen líder y el camino al éxito de una organización
En un contexto donde las empresas enfrentan cambios culturales acelerados, nuevas dinámicas laborales y generaciones cada vez más exigentes, Eleonora Scavone, directora de ESCORP, sostuvo que el liderazgo sigue siendo el principal factor que define el éxito de una organización.
Durante una conversación sobre liderazgo, talento y transformación cultural dentro de las empresas, la ejecutiva reflexionó sobre los desafíos de gestionar equipos multigeneracionales y sobre la necesidad de construir organizaciones más humanas y flexibles.
Scavone explicó que ESCORP trabaja actualmente conectando personas con empresas y profesionales especializados, con el objetivo de mejorar la calidad de vida, la salud mental y el equilibrio entre la vida personal y laboral.
“La idea es ayudar a las empresas y a las personas a lograr un mejor equilibrio entre la vida corporativa y la vida personal”, comentó.
Consultada sobre cuál es la principal cualidad que define a una organización exitosa, la directora fue contundente al señalar que todo comienza con el liderazgo.
“El buen líder sabe influir, inspirar y dejar hacer”, aseguró Scavone.
La empresaria sostuvo que uno de los mayores desafíos actuales dentro de las organizaciones es aprender a convivir con generaciones que piensan y actúan de manera completamente distinta a las anteriores.
En ese sentido, relató cómo incluso las conversaciones con su hija de 20 años le permiten comprender mejor las nuevas dinámicas laborales y los cambios culturales que atraviesan las empresas.
Scavone recordó una frase que, según dijo, resume perfectamente el pensamiento de las generaciones más jóvenes: “El jefe ya no siempre tiene la razón”.

Para la ejecutiva, esa transformación obliga a los líderes a replantear la manera en que construyen autoridad dentro de sus equipos. Según explicó, hoy los jóvenes observan permanentemente cómo actúan sus líderes y valoran mucho más los hechos que los discursos.
“Podés pasar horas enseñando algo, pero al final lo que más pesa es cómo actuás”, afirmó.
La directora de ESCORP también señaló que las nuevas generaciones son mucho más cuestionadoras y menos propensas a aceptar estructuras jerárquicas tradicionales.
A criterio de Scavone, el liderazgo actual exige un nivel mucho más alto de preparación, actualización y coherencia por parte de quienes ocupan posiciones de conducción.
Según indicó, hoy los jóvenes contrastan constantemente la información, cuestionan decisiones y buscan líderes auténticos capaces de sostener con hechos lo que comunican.
“Antes el jefe tenía automáticamente la razón. Hoy eso ya no existe”, argumentó.
La empresaria sostuvo además que las organizaciones necesitan líderes capaces de generar inspiración y autonomía dentro de sus equipos, especialmente en un contexto donde las personas valoran cada vez más la flexibilidad y el propósito.
En ese sentido, aseguró que la capacidad de influir positivamente en otros sigue siendo una habilidad central para cualquier organización que quiera sostenerse en el tiempo.
“Un buen líder es capaz de llevar a un equipo y a una empresa al siguiente nivel”, afirmó.
Durante la conversación, Scavone también reflexionó sobre el rol de las mujeres dentro de las organizaciones y sobre los cambios que se dieron en los últimos años en términos de flexibilidad laboral.
La ejecutiva consideró que hoy las diferencias entre hombres y mujeres dentro de muchas empresas son cada vez menores y destacó el impacto que tuvo la pandemia en la transformación de la cultura laboral.
Según explicó, el avance del home office permitió que muchas mujeres pudieran equilibrar mejor sus responsabilidades personales y profesionales.

“Hace 20 años no imaginábamos trabajar desde casa para poder acompañar situaciones familiares o de nuestros hijos”, recordó.
Scavone comentó además que gran parte de las organizaciones están hoy mucho más abiertas a comprender distintas realidades personales y familiares.
La directora de ESCORP aseguró que las empresas valoran cada vez más perfiles con mentalidad emprendedora, capaces de generar ideas, adaptarse a los cambios y aportar soluciones dentro de las organizaciones.
En ese contexto, sostuvo que muchas mujeres cuentan naturalmente con esas capacidades y que eso explica parte del crecimiento femenino dentro de espacios de liderazgo.
“Las empresas valoran muchísimo a las personas con mentalidad emprendedora porque son las que generan valor”, indicó.
Finalmente, Scavone remarcó que cuando existe coherencia entre los valores personales y el propósito profesional, las personas logran desarrollarse de manera mucho más genuina dentro de las organizaciones.
“Cuando lo que hacemos tiene sentido para nuestra vida personal y profesional, seguimos adelante”, concluyó.