Psicología positiva sin fronteras: así busca impactar Mentes Expertas en Paraguay
Mentes Expertas nació en el año 2010, en España, pero no fue hasta la pandemia que comenzaron a realizar programas en directo para todo el mundo.
Luego de recuperar la "normalidad", Pedro Cornejo, fundador, dijo que muchas personas de distintos países viajaron hasta Madrid, Barcelona y Málaga con un mensaje: "Venir aquí, que nos iban a recibir con cariño, con los brazos abiertos", expresó.
Siendo este un salto difícil, poco a poco comenzaron, y tras nueve meses de preparación, Mentes Expertas desembarcó en tres países: Argentina, Uruguay y Chile.
Significando esto "toda una experiencia", Cornejo destacó que las personas no son conscientes de que son más humanas. Aclaró que no es que en Europa las personas sean malas, sino que definió la sensación como si vivieran en una sociedad anestesiada.
"Hemos perdido el contacto con las personas y seres que más queremos. Hemos perdido la perspectiva y nos hemos deshumanizado", expresó.
Dijo también que supuestamente vivimos en una sociedad del bienestar, pero mencionó que solo basta con ver las caras en Europa para notar que lo único que disponen las personas es de más bienes materiales.
"Aquí (Latinoamérica) se vive con más espiritualidad", reconoció. Y eso es algo que valora mucho: la afectividad, sinceridad, cariño y la amabilidad que respira en los países de la región, incluyendo a Paraguay.
La idea era clara, para el fundador: llegar a cuantos más países, ya que considera muy importante vivir rodeado de buenas personas. Recalcó que busca estar cerca de personas que piensan que, aunque es difícil, viviendo con ánimo y actitud se puede cambiar el entorno en el que uno se encuentra.

En ese punto, notó que Paraguay era el siguiente destino de la cruzada por el bienestar emocional. Dijo que hay muchos paraguayos viviendo en España, incluso conoce a muchos que "son buenas personas y trabajadores", y reconoció las ansias de estrenarse en Paraguay.
Al llegar al país, el principal reto fue el mismo que enfrentan en cada nuevo destino: la falta de reconocimiento de la marca y de sus conferencistas. "Aún Mentes Expertas no es muy conocido en el país, y tampoco algunos de nuestros ponentes", reconoció.
Aunque en círculos académicos o de desarrollo personal nombres como Víctor Küppers o Marian Rojas son muy respetados, llegar al público general es un desafío mayor. Su misión es que más personas, de todas las edades y perfiles, puedan acceder a estos conceptos y mejorar su calidad de vida desde adentro hacia afuera.
"Queremos llegar a personas que quieran crecer personalmente y mejorar su actitud y estado de ánimo", añadió.
Adaptar sus contenidos y conferencistas al contexto cultural de cada país no es una necesidad. "No lo hacemos", afirmó Cornejo.
La razón es simple: los temas que abordan son universales. "Habitualmente pensamos que somos únicos y exclusivos, y al final todos, con nuestras diferencias culturales o religiosas, viviendo en países diferentes, tenemos mucho más en común que cosas que nos diferencian".
Su propuesta gira en torno a la psicología positiva y al rescate de valores tan simples como profundos. "Aquí no se ha inventado nada desde la época de Aristóteles, hace 2.300 años", remarcó.
Conceptos como la gratitud, la empatía o el buen trato no son nuevos, pero parecen olvidados en un mundo donde "hemos perdido la perspectiva".

Entre todas las experiencias que marcaron el camino de Mentes Expertas, hay una historia conmovedora que contó Marina Zambrana, también fundadora de Mentes Expertas.
La de un joven valenciano con agorafobia que, tras años de encierro y con la decisión tomada de practicarse la eutanasia, acudió a una conferencia de Víctor Küppers junto a su madre. Aquella experiencia cambió su perspectiva.
Días después narró Zambrana, que en un diario de España se publicaba su testimonio con el titular: "Sé que no quiero vivir, pero también sé que ya no quiero morir". Según comentó ella, las personas necesitan sentirse necesitadas, y se siente agradecida de poder usar su tiempo y energía en ayudar a otros.

Sobre qué consejo dan a quienes quieren hacer un cambio en sus vidas pero no saben por dónde empezar, Marina Zambrana dijo que la clave es el autoconocimiento.
"Empezaría por conocerme más para gustarme, porque a nadie le gusta algo que no conoce. Mirarme más en el espejo, ya que solemos mirar más fuera que dentro", expresó.
Sugiere anotar los valores con los que a uno le gustaría ser recordado y entrenarlos cada día.
Por su parte, otro de los referentes de Mentes Expertas resumió con una reflexión potente: "Cuando descubrís que la felicidad no es un estado, sino una decisión, adquirís un superpoder. Vivir con ánimo, tomar las riendas de tu vida, merece la pena", finalizó.