50 años de pasión y motor: el Transchaco Rally celebra su edición de oro
Fabrizio Meza Periodista
Fabrizio Meza Periodista
Hay terrenos que no perdonan, caminos que se vuelven parte del alma y carreras que trascienden generaciones.
El Rally del Chaco, también conocido como Transchaco Rally o "TCR", es la fecha del campeonato nacional más importante y emblemático.
No es solo una fecha más dentro del rally nacional, es una travesía épica que desde 1971 desafía al hombre, la máquina y la naturaleza.
Medio siglo después, el rugir de los motores sigue levantando polvo en el Chaco paraguayo y en esta ocasión para celebrar su edición de oro, un hito que mezcla nostalgia, emoción y el mismo espíritu que lo convirtió en leyenda.
Para Edgar Molas, Presidente de la Comisión Directiva del Touring y Automóvil Club Paraguayo, esta edición tiene un significado especial.

"Lo organizamos de manera muy particular, incluyendo la categoría de históricos, que convocó a las viejas leyendas del certamen y a las nuevas generaciones que están marcando su propia historia", explicó. Molas recuerda con cariño su inicio en el año 72, al volante de un escarabajo que se volvió parte del ADN del rally nacional.
"Era un auto muy especial para ese terreno porque tenía el motor detrás y le daba una tracción diferente al resto. Después llegaron los primeros Toyotas, que me hicieron alcanzar la gloria, y son los autos que realmente me traen muchos recuerdos", relató.
La edición 50 llega con todo preparado: tramos en óptimas condiciones, recorridos definidos y un equipo de seguridad coordinado con centros del interior del país. Para Molas, el TCR es más que una carrera: "Es un ícono, un entusiasmo aparte".

Para los protagonistas, correr el Chaco es enfrentarse a uno mismo y más con el hecho que esta edición llegó después de la primera fecha de Paraguay en el WRC.
Miguel María García, Piloto de MG Rally Works, aún vive la emoción del automovilismo como el primer día. "Es muy lindo, es como que no decayó toda la euforia del Mundial de Rally y ahora se nos viene otro evento de tremenda magnitud. Para nosotros, los que estamos en la industria del automovilismo, esto es buenísimo. Hay mucha tensión, pero también mucha alegría", comentó.

Quien también siente el peso simbólico del evento es Diego Domínguez, Piloto del equipo DTA, uno de los nombres más experimentados del rally nacional.
"El Chaco por sí solo tiene tanta historia, es tan simbólico. Es un evento deportivo en honor a nuestros ex combatientes y a la gesta heroica de la Guerra del Chaco", reflexionó.
Y agregó que el desempeño en cada tramo o picada se debe ir construyendo de a poquito, metro a metro, buscando el equilibrio entre velocidad y cuidado.

El mismo espíritu lo comparte Augusto Bestard, de ABR South America, quien vive cada edición como un clásico. "Para mí es como un clásico de fútbol", dijo e instó a la gente a disfrutar del rally, porque es uno de los fines de semana más esperados del año.
En el caso de Agustín Alonso, Piloto de Copetrol Rally, el Chaco tiene una dimensión más íntima: es una historia familiar.
"Tengo un equipo de personas extremadamente profesionales y seres humanos extraordinarios", contó.
Más allá de la técnica, Alonso encuentra motivación en su entorno más cercano. "El Chaco une a nuestra familia, está en nuestra identidad, en nuestra empresa. Es una pasión muy fuerte".

El cierre de la nota tiene sabor a resumen perfecto, Gustavo Saba, múltiple campeón nacional máximo poleman del clasificatorio, lo definió con una sola palabra: "Pasión". A su lado, Miguel Zaldívar (jr.) quién esta en la lucha por el campeonato de este completó el sentimiento: "Una locura, con muchas ganas de cerrar el año".
Cincuenta años después, el Transchaco Rally sigue siendo una prueba de resistencia, talento y corazón.