El salto bursátil de la compañía potenciado por la inteligencia artificial disparó el patrimonio del fundador, que sumó en un día una cifra millonaria y volvió al podio de los más ricos del planeta.
El desplome de las acciones, tras resultados que decepcionaron a Wall Street, le costó a Meta su peor jornada del año y a su fundador, una pérdida récord en su fortuna personal.
Los grandes bancos de Estados Unidos prevén tres escenarios para la economía argentina tras las elecciones legislativas. Mientras JP Morgan y Bank of America apuestan a una mayor estabilidad si Javier Milei consolida poder, otros jugadores advierten sobre riesgos cambiarios y gobernabilidad.
Con niveles que no se veían desde burbujas históricas, el ratio PE de Shiller vuelve a marcar una señal de peligro para los mercados. Las estadísticas del pasado y la presión macroeconómica actual dibujan un escenario que muchos prefieren no mirar de frente.
El salto bursátil se dio tras el anuncio de nuevas metas de crecimiento impulsadas por la demanda de servidores para inteligencia artificial. La compañía selló acuerdos con gigantes como Nvidia y OpenAI, y espera ingresos por US$ 20.000 millones en ese rubro el próximo año fiscal.
El fundador dejará el liderazgo diario después de casi veinte años al frente del gigante del audio. La decisión sacudió a los mercados y abre paso a una nueva etapa de conducción compartida, mientras Ek marca la estrategia desde un rol menos visible.
Electronic Arts (EA) se hará privado en una compra en efectivo de US$ 55.000 millones liderada por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, Silver Lake y Affinity Partners de Jared Kushner, la mayor compra apalancada registrada y una apuesta de alta participación que uno de los editores más icónicos de juegos puede escalar más rápido que Wall Street.
Inversiones millonarias, disputas regulatorias y un nuevo campo de batalla para gigantes financieros: las apuestas sobre el futuro dejaron de ser un juego marginal y se convirtieron en una movida seria con impacto global.
Impulsado por bancos centrales de mercados emergentes y compras récord como la de Polonia, el metal brilla más que nunca. Mientras los ETF empiezan a calentar motores, los analistas ven margen para otro salto.
Veinte años después de haber sido echado de su propia empresa, Eric Baker logra cotizarla en la Bolsa de Nueva York. La historia de una revancha con sabor a deuda, marketing y ambiciones todavía en disputa.
El recuerdo del estallido bursátil del 2000 vuelve a rondar Wall Street. Las valuaciones estratosféricas, el entusiasmo desmedido y la concentración en un puñado de papeles tecnológicos hacen sonar las alarmas entre gestores que ya vieron cómo termina esta película.
Con Europa como protagonista inesperado y varios mercados emergentes superando a Wall Street, el mapa global de rendimientos desafía supuestos. La baja de tasas, el gasto militar y el empuje bancario reordenan el tablero de decisiones para los próximos meses.
Los datos de empleo, la tensión en el mercado de bonos, los efectos de la inteligencia artificial sobre las ganancias y la expectativa por las tasas de la Fed configuran un escenario complejo. Septiembre, históricamente volátil, podría ofrecer señales clave para lo que resta del año.
La compañía logró esquivar una sanción que amenazaba con desmembrar su negocio de navegación web. A cambio, deberá ceder información clave a sus rivales. El fallo impulsó con fuerza el valor de sus papeles en Wall Street.
Los inversores apuestan por las tecnológicas y las compañías con potencial de expansión rápida. Un repaso por los papeles más prometedores del mes, según proyecciones de analistas y métricas clave.
Wall Street ajusta la lupa sobre los balances de la compañía, que busca recuperar terreno tras años de crecimiento apagado. Las expectativas por su jugada en inteligencia artificial ponen presión sobre sus próximos movimientos.
Cambió las reglas del juego en el negocio del brokerage al eliminar las comisiones. Ahora, con una apuesta fuerte por las criptomonedas, multiplicó por seis su fortuna y ya acumula US$ 6.000 millones y va por más: la expansión global con servicios financieros que incluyen acciones tokenizadas e inversión con inteligencia.
La compañía recuperó impulso con una suba marcada en las entregas de aeronaves y un repunte de pedidos, aunque persisten tensiones sindicales, secuelas de accidentes recientes y trabas comerciales que podrían complicar la estabilidad alcanzada.
Impulsada por el auge global de la IA, la fabricante de chips desarrolló una estrategia apoyada en asociaciones clave, demanda soberana y expansión internacional que la posiciona como eje central del nuevo orden tecnológico.