Una táctica poco convencional que pone el foco en "competidores inesperados" para ganar visibilidad en el torneo más prestigioso del verano australiano.
El famoso cantante británico sorprendió al mundo del fútbol al adquirir una participación en el equipo. Se destaca no solo como patrocinador, sino también como un influyente aliado en esta nueva etapa del club.