La camioneta autónoma de Zoox empieza a circular con pasajeros en San Francisco, mientras la compañía espera la luz verde de Washington para empezar a cobrar y desplegar miles de unidades fabricadas en California.
Una sociedad ligada al CEO de OpenAI denunció la mala calidad, negligencia, incumplimiento de contrato, tergiversación, competencia desleal y fraude. Los detalles de la polémica propiedad.